¿Lombana podría recuperar los procesos de Uribe tras baja en el Ejército?

Con la petición de baja al Ejército desaparecería la causal por la que fue recusada, pero no implica que pueda asumir los casos.

La magistrada de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, Cristina Lombana decidió pedir la baja en el Ejercito pese a que el Consejo de Estado aceptó estudiar la impugnación que presentó contra el fallo que dejó en firme la recusación en su contra. Dicha recusación fue la que la separó de los dos procesos por presunta manipulación de testigos en contra de Álvaro Uribe y tiene argumentos que cuestionan el hecho de que sea magistrada y al mismo tiempo militar activa.

El fallo que impugnó señaló que efectivamente se habría presentado una incompatibilidad, pues según la Ley Estatutaria de Administración de Justicia, “el ejercicio de cargos en la Rama Judicial es incompatible con “[…] La condición de miembro activo de la fuerza pública”, y por tanto dejó la decisión intacta. Sin embargo, si se acepta la baja cabe la posibilidad de que cambie la decisión.

Lo anterior porque al eliminarse su condición de militar activa ya no estaría el argumento principal, pero explica el director de la Corporación Excelencia en la Justicia, Hernando Herrera, que puede mantenerse la posición del Consejo.

“No obstante también podrían pensar que lo importante era que en ese momento se había dado esa incompatibilidad para asumir ese caso y que así, con todo y su renuncia, esa incompatibilidad no se purga y en ese caso la recusación se mantendría”, explica.

En principio si el Consejo de Estado falla a favor de la magistrada no se determinaría de inmediato si puede volver a asumir los casos de Uribe, por el contrario ordenaría a la Sala de Instrucción que vuelva a tomar una decisión respetando sus derechos. Por esto, tampoco habría certeza de que se le asignen estos procesos nuevamente, más aún cuando ella ha señalado que su único interés es que cambien la argumentación porque daría paso a nuevas recusaciones, como efectivamente se han registrado, por ejemplo de los senadores Gustavo Bolívar y Alberto Castilla.

Sobre esto y la incompatibilidad de ser magistrada y militar, dice Herrera, “tendrá última palabra, vía esa acción de tutela, el Consejo de Estado en segunda instancia o la Corte Constitucional en caso de que sea esa entidad la que decida seleccionar la tutela para tener una jurisprudencia definitiva sobre el particular”.

Lea También: Magistrada Cristina Lombana pidió la baja al Ejército

Dijo además que la renuncia era necesaria: “nos parece que la renuncia es prudente para evitar precisamente cualquier tipo de incompatibilidad en el buen suceso de la magistratura de esta persona como de cualquier otra”.

¿Cometió una falta disciplinaria?

Para el exmagistrado del Consejo de Estado, Gustavo Gómez, la magistrada Lombana pudo haber incurrido en una falta disciplinaria al posesionarse y postularse sabiendo que tenía dos investiduras, “Por dos razones: porque primero se afectó una ley en forma directa, una norma superior y segundo porque sí incurrió en un falso testimonio, cuando uno se posesiona es porque no tiene ni incompatibilidades ni inhabilitades”.

La magistrada sin embargo ha señalado que la Corte Suprema de Justicia, que fue la que la eligió sabía de su condición, y había insistido en su tutela que no había incompatibilidad y así lo había argumentado, pero considera Gómez que no había espacio para otras interpretaciones.

“Aquí no hay interpretaciones que valgan. La prohibición está en la norma de la Ley Estatutaria que es la Ley 270 del 1996 y están las prohibiciones de los funcionarios públicos que ejercen la condición judicial, y dentro está la prohibición de ser miembro activo con cargo jerárquico dentro de las Fuerzas Militares (...) porque esa condición de investiduras obviamente quebranta la idoneidad para ejercer el cargo”, afirma.

Cargando