Fiscalía archiva indagación contra dos procuradores

Dice la Fiscalía que revocaron la prórroga de suspensión del exgerente del Hospital de Medellín, de manera razonada y razonable.

La Fiscalía General de la Nación decidió archivar la indagación que se había abierto en contra de Jaime Mejía y Alfonso Cajiao, procuradores primero y segundo delegados de la Sala Disciplinaria, quienes en junio del año pasado decidieron revocar la prórroga de suspensión del exgerente del Hospital General de Medellín, Jesús Emilio Bustamante, hoy ya destituido e inhabilitado.

La indagación se abrió, porque el también procurador delegado para la Defensa del Patrimonio, Wilson Alejandro Martínez, dio cuenta a la Unidad de Fiscalía Delegada ante la Corte, de presuntas irregularidades en la decisión que tomaron.

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Martínez había decidido prorrogar la suspensión de tres meses que se le había dictado al exgerente, porque consideraba que podría afectar la investigación que se le adelantaba por presuntos actos de corrupción, más aún, porque no había terminado de recolectar pruebas.

Pero tanto Mejía como Cajiao no estuvieron de acuerdo con la prórroga, pues señalaron que ya había tenido tres meses para recoger las pruebas y no se podía insistir en que el exgerente podría interferir en el procesos sin nuevos argumentos. Rechazaron entonces, que la prórroga se emitiera, “bajo las mismas premisas jurídicas y fácticas que le invocaron por primera vez en el mes de febrero de 2018”.

En consecuencia, los dos, “la revocaron y ordenaron el reintegro inmediato como gerente del Hospital General de Medellín, por considerar que frente a tal medida excepcional y por demás gravosa en contra de los intereses del investigado, el funcionario de conocimiento, no motivó en debida forma el por qué se hacía necesario continuar con la suspensión”.

Pero a Martínez le llegó una información, en principio anónima sobre un presunto pago de 50 millones de pesos para tumbar la prórroga, y por ello se abrió la indagación. Unos mensajes de Whatsapp habrían levantado sospecha, pero al revisar, la Fiscalía no encontró nada que implicara a los procuradores con las irregularidades”. Por el contrario, consideró que tomaron la decisión de “manera razonada y razonable”.

En consecuencia, se archivó la indagación por aticipicidad objetiva e inexistencia de los presuntos delitos de prevaricato por acción y cohecho propio.

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