Cómo es mantener una mascota en Venezuela

Lo que debería brindar alegría se convierte en toda una odisea, debido a la crisis económica.

Cómo es mantener una mascota en Venezuela /

Hay quienes aseguran que la posibilidad de adquirir y cuidar de una mascota cuesta, pero se traduce en un beneficio emocional al dueño debido a los sentimientos que despiertan animales como perros y gatos. Es necesario invertir cierta cantidad de dinero para cuidar de manera óptima y darle una calidad de vida digna a estos seres que, en la mayoría de los casos, no pueden valerse por sí mismos.

Pero en un país como Venezuela esta situación ideal supone todo un reto en medio de la crisis económica y social que va en aumento. Tener una mascota supone un fuerte esfuerzo económico que no muchos están dispuestos a efectuar.

Tal es el caso de Jesús Aidan Yrigoyes Canache, que vive en Camatagua, estado Aragua, quien hace 4 meses adquirió a su mascota. Desde el nacimiento de su perro nunca se le ha aplicado ninguna de las vacunas fundamentales pues no hay dinero suficiente para hacerlo. Por otro lado, a la familia de Jesús (como a miles de familias a lo largo del país) le es difícil acceder a sacos de comida óptima para su mascota pues los precios son demasiado altos, incluso para alguien de la clase media alta.

La psicóloga clínica y experta en Canoterapia de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Mary Carmen Méndez, asegura que el panorama de los animales domésticos en medio de la crisis venezolana es desolador. Resalta que los principales problemas que afrontan los dueños de mascotas en el país se ven relacionados con la manutención económica de los animales.

Para empezar, al ser Venezuela un país que no produce material veterinario de calidad, la gran mayoría de estos productos son importados. Esto se traduce en precios excesivos con los cuales la gran mayoría de venezolanos no podría acceder. Entendiendo que el salario mínimo en el país se encuentra en 18.000 bolívares soberanos (17.000 pesos colombianos), acceder a servicios como algunas vacunas, que rondan por los 100 mil bolívares soberanos es casi imposible.

Ejemplificando esto, Méndez asegura que los sacos de comida genérica para perro en el país no bajan de los 300.000 bolívares, y los de alta calidad podrían llegar fácilmente a un millón. Pero hay que entender que existen mascotas con enfermedades a los cuales los veterinarios recomiendan acceder a alimentación específica, lo cual ha llevado a muchos venezolanos a darse por vencidos con sus animales.

Lea También: Néstor Rosanía: Infiltración de régimen venezolano en la Minga es real

Como consecuencia, la población se ha visto obligada a darle comida humana a los animales, acción que es rechazada por muchos veterinarios, pues puede dañar el organismo de la mascota. Esto luego desemboca en enfermedades que no se pueden tratar ya que el costo de consultas veterinarias también es demasiado alto.

Algunas fundaciones como la institución Misión Nevado que se preocupa por la fauna venezolana se han puesto en la tarea de visitar distinta regiones del país para capacitar a los dueños de mascotas en vías alternativas de alimentación para perros y gatos. De igual manera instan a los dueños a no abandonar sus mascotas frente a esta crisis.

Méndez da a conocer que otra problemática recae en el abandono, pues “sorprendentemente en las calles se pueden ver razas de perros muy costosas abandonadas”. De igual manera, manifiesta que aquellos que deciden emigrar del país a veces dejan a sus mascotas encerradas hasta que estos mueren de inanición.

Se podrían enumerar más problemas relacionados con la tenencia y el cuidado de las mascotas en medio de esta crisis, como la caza de perros callejeros por parte de personas que no tienen alimento para posteriormente alimentarse de su carne, pero es evidente que este lujo supone un reto grande que no cualquiera está dispuesto a aceptar.

Cargando