Las “tarjetas fantasma” del juez Hinestroza en el clásico Costeño

José Borda explica una inusual situación que se presentó en el pasado juego entre Junior y Unión Magdalena.

Por: José Borda

En el partido Junior Vs. Unión Magdalena, juego adelantado por la fecha 13 de la Liga Águila, ocurrió una situación poco común en el Fútbol.

Trascurría el minuto 38 cuando Luis Carlos Arias, del Unión, saltó a disputarle un balón a Luis Narváez del Junior, lo hizo abriendo el codo de manera temeraria, el árbitro señaló la falta a favor de Junior y sacó la tarjeta amarilla del bolsillo en su mano, pero nunca la exhibió, seguidamente anotó el número del jugador del conjunto samario y continuó con el partido.

Hacia al minuto 67 se repitió la situación con una acción entre Rafael Pérez del local y Hernán Luna del visitante, el árbitro sancionó la infracción y repitió el mismo procedimiento. Esta vez fue Luna a quien no le enseñaron la tarjeta amarilla. Que suceda dos veces la misma situación en el mismo juego ya no es algo normal, John Hinestroza el árbitro, registró dos “tarjetas fantasma”.

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La Ley 12 dice que la tarjeta amarilla se utiliza para comunicar una amonestación y la tarjeta roja una expulsión. Una vez que el árbitro ha decidido amonestar o expulsar a un jugador, el juego no deberá reanudarse hasta que la tarjeta se haya mostrado; es decir, es obligación izarle la tarjeta al jugador para que tenga validez.

En la planilla de juego aparecieron reportados los dos jugadores como amonestados, pero realmente no lo fueron. El silbato se equivocó al no cumplir el protocolo establecido para amonestar a un jugador.

Además, de no cumplir con lo ordenado por el reglamento, dejó un problema, pues los jugadores y sus clubes, podrían llegar a argumentar que nunca fueron amonestados y es verdad, en realidad esas tarjetas no tendrían validez reglamentaria para efectos de acumulación de las mismas.

La solución para este bochornoso impase del juez la tiene el Tribunal de Penas de la Dimayor, al manifestar si las tarjetas “imaginarias” que no mostró el árbitro, son o no válidas, de lo contrario, quedarían como la canción de Bovea y sus vallenatos “en el aire”.

Por su parte, la Comisión de Árbitros deberá escarmentar al chocoano Hinestroza, pues de no hacerlo, los demás silbatos seguirán inventando procedimientos cuando en el arbitraje, todo está creado.

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