Gobernadores advierten que PND afectará finanzas de departamentos

Piden una revisión de los artículos 146, 147 y 148 que modifica las tarifas de los impuestos a los licores.

Los gobernadores del país expresaron su malestar ante la decisión del Gobierno Nacional de modificar en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) las tarifas en el impuesto a los licores, lo que podría impactar las finanzas de los entes territoriales. 

Los artículos más cuestionados son el 146, que hace referencia a la participación sobre los licores destilados; el 147, en el que se establece la base gravable del impuesto al consumo de licores, y el 148, que modifica las tarifas del impuesto al consumo de licores, vinos, aperitivos y similares, por cada unidad de 750 centímetros cúbicos (botellas menores de un litro). 

En el caso de aplicarse las tarifas como lo contempla este último artículo en el PNB, una botella de aguardiente de 750 cc, con 24 grados de alcohol, tendría que pagar una tarifa de $12.000, ya que la propuesta es que para licores, aperitivos y similares el valor a pagar sea de $500 por cada grado alcoholimétrico. 

Y en el caso de una botella de vino con 13,5 grados de alcohol el impuesto que se tendría que pagar sería de $ 4.725, porque para ese tipo de bebidas la propuesta que se plantea en el Plan Nacional de Desarrollo es de $350 por cada grado. 

El director de la Asociación Colombiana de Industrias de Licores (ACIL), Juan Alberto Castro, manifestó que la propuesta que ellos plantean es que, por los licores de más 35 grados de alcohol, se paguen una tarifa de $ 675 por botella y por las de menos de 35 grados se pague un total de 370 pesos. 

Para los mandatarios regionales, el cambio del impuesto al consumo de licores que contempla el PND es un tema preocupante. El Presidente de la Federación Nacional de Departamentos, Carlos Maya, gobernador de Boyacá, pidió que los tres artículos sean eliminados en la ponencia del plan. 

Consideró que, de ser aprobadas las nuevas tarifas del impuesto, se afectaría la inversión social en la salud, la educación y el deporte, los tres grandes rubros que cubre este gravamen en las regiones, por el incremento que tendría el precio de los licores. 

Dijo que este es un tema tributario que pone en riesgo la estabilidad de las licoreras departamentales, al punto de que las licoreras desaparecerían.

Por su parte, la industria privada de vinos y licores anunció que planteará una solución concertada que beneficie al país. La Cámara de Industrias Asociadas de Bebidas Alcohólicas (CABA) dijo que respaldan al Gobierno Nacional en la decisión de buscar en el Plan Nacional de Desarrollo una fórmula que permita al mercado de licores, tanto nacional como el de importados, consolidarse como un sector moderno, transparente y eficiente, que continúe aportando los recursos necesarios a los departamentos para financiar los sectores de salud y educación. 

Entre tanto, el director del DANE, Juan Daniel Oviedo, señaló que en el caso de los hoteles, restaurantes y bares le ley los obliga a pagar el impuesto al consumo por el precio efectivo al cuál se va a vender la botella de licor al público. Por ello, estimó que es el Ministerio de Hacienda quien debe expedir que entiende por precio de venta del público para evitar malas interpretaciones sobre el particular. 

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