La historia de la “camioneta bomba”

El vehículo estuvo en poder del ELN hace dos años y la Fiscalía le hizo una línea de tiempo.

Aunque la camioneta está matriculada en el municipio de Bello, Antioquia, hace dos años transita muy lejos de su lugar de origen y en poder de personas cercanas a la guerrilla del ELN.

El 17 de febrero de 2017 el vehículo estuvo en una compraventa de la ciudad de Cúcuta, hasta allá llegó una persona que la Fiscalía identificó como Mauricio Mosquera León, alias Macacan, condenado por rebelión, fue quien la compró.

Nueve meses después, en noviembre de 2017 alias Macacan vendió la camioneta a un supuesto comerciante del departamento de Arauca identificado como Wilson Arévalo, ahora capturado por el atentado a la Escuela General Santander. 

En mayo de 2018 el señor Arévalo, también conocido con el alias de Chaco realizó el traspaso del vehículo, el cambio de propietario, para dejarlo a nombre de José Aldemar Rojas, el hombre que según la Fiscalía falleció al activar el carro bomba en la escuela de Policía.

La Fiscalía tiene las evidencias que ubican la camioneta en el departamento de Arauca y luego en un recorrido hasta a Bogotá. En ese tránsito, dos meses antes del atentado, aparece como conductor Arévalo, así quedó en los registros fotográficos que tienen los investigadores.

La camioneta fue recibida por alias El Mocho en la localidad de Usme, donde la guardaron y acondicionaron para el atentado.

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