JUEGOS BOLIVARIANOS

Hermanas chilenas Abraham se visualizan con medalla olímpica en Tokio 2020

Jeimmy Paola Sierra

Santa Marta (Colombia), 15 nov (EFE).- Las hermanas chilenas Melita y Antonia Abraham Schussler se reinventaron en la Bahía Bolivariana de Taganga.

Allí le ganaron el pulso al mar Caribe y a sus rivales para llevarse los siete oros que disputaron en el remo de los XVIII Juegos Bolivarianos de Santa Marta, aunque especialmente avivaron el deseo de obtener una medalla olímpica.

Las actuales campeonas mundiales sub'23, logro conseguido en julio pasado en Bulgaria, estuvieron implacables en las justas y con sus primeros lugares en el cuádruple y el doble ligero redondearon una notable presentación.

"Vinimos a tratar de sacar la mayor cantidad de oros posible, y conseguirlo es la mayor satisfacción", dijo a Efe Antonia, quien destacó que todo el equipo chileno "ha crecido mucho".

Las mellizas remeras lo comprobaron en Santa Marta, muy lejos de esa laguna en Valparíso donde se entrenan bajo la guía del experimentado español Bienvenido Front.

Melita, oro en las cuatro pruebas en las que participó, señaló que "nos sacaron de nuestro contexto, de nuestro ambiente natural", pero las benefició "la rápida adaptación que tuvimos para remar y poner lo que hemos entrenado en la pista".

Triunfar en los Bolivarianos, en el inicio del ciclo olímpico, junto a sus compatriotas Josefa Vila y Yoselin Carcamo, les confirmó que van "por el camino indicado", que los cambios hechos en sus vidas las llevará a clasificarse a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, "el principal objetivo".

"Queremos conseguir una medalla olímpica, ese es nuestro mayor sueño. Todo esto son pequeños pasos que damos para irnos acercando a eso", comentó Antonia, de 20 años.

Su hermana coincide en esa apreciación, pero va más allá al señalar que "la medalla olímpica es por lo que trabajo. Solo pienso en eso, es por lo que me levanto todos los días".

Después de aportar siete de los diez oros que se llevó Chile en remo, la confianza aumentó en esta dupla que vive en el Centro de Alto Rendimiento de Remo de Curauma, en la región de Valparaíso, y está todo el año en "permanente concentración" y con una vida dedicada a la disciplina, planes de alimentación específico y entrenamiento mental.

Tanto el oro en el mundial sub'23 como los resultados en Santa Marta, según Melita, le hacen creer que "todo es posible, que puedo estar compitiendo y peleando con las mejores del mundo así sea de Sudamérica o de un país subdesarrollado".

De la mano en ese proceso las lleva el entrenador Front, a quien ellas señalan como el directo responsable del "buen momento" del remo chileno.

"Él llegó a cambiar todo el sistema. Nuestro entrenamiento es duro y nunca paramos", contó Antonia.

Y completó su compañera de fórmula subrayando que gracias a "Bieve", como llaman al técnico español, "he logrado todo", con las facilidades que además les entrega en centro Curauma.

"Tenemos todo para ser las mejores: la laguna a un metro, buena alimentación y al mejor entrenador", expresó Melita.

Por ahora, mientras continúan su aventura rumbo a Tokio, las hermanas Abraham se "acompañan y potencian" con la mirada puesta en el podio de los olímpicos.

"En un bote, si no hay confianza, no funciona. Confiamos la una en la otra, y estamos creciendo juntas", apostilló Antonia.

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