Ficht advierte a Colombia que reduzca gasto para evitar que baje calificación de riesgo

Según la agencia, la calidad crediticia del país está en juego.

“La calidad crediticia de Colombia podría ser presionada si el crecimiento fuese menor que el esperado y déficits fiscales mayores mermaran los esfuerzos para estabilizar y reducir gradualmente la carga de deuda del gobierno”, estimó la firma calificadora Fitch Ratings. 

Señala que en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, publicado recientemente por el gobierno, proyecta un producto interno bruto (PIB) menor y una disminución más lenta del déficit fiscal a 3,1% del PIB en 2018, frente a 2,7% estimado un año antes. Como resultado, se espera que la relación de deuda sobre PIB se estabilice en 2018 en lugar de que comience a reducirse, como se había anticipado en el reporte de 2016. 

Los objetivos fiscales modificados no ponen en riesgo la tendencia general de disminución de la carga de deuda en el mediano plazo, pero sí resaltan los riesgos de alejarse de las metas fiscales. 

“La carga de deuda bruta de Colombia, la cual está justo por debajo de 50% del PIB, es casi 10 puntos porcentuales superior a la mediana de la categoría de calificación BBB”, explica la firma a través de un comunicado. 

De acuerdo al marco en cuestión, el ajuste de 0,5% del PIB en el déficit fiscal de 2018 dependerá más de reducir los gastos de capital que de incrementar los ingresos del gobierno. Estos recortes serán difíciles de alcanzar dadas las elecciones del Congreso programadas para el 11 de marzo y la elección presidencial prevista para el 27 de mayo, ambas en 2018. 

Existen también presiones adicionales derivadas del Acuerdo de Paz de 2016 con las Farc.

La meta de 2019 permanece sin cambios, en un déficit de 2,2% del PIB, convergente al objetivo de déficit fiscal estructural de 1% del PIB para 2022. El ajuste de casi 1% del PIB necesario para alcanzar la meta de 2019 es ambicioso sin estar acompañado de medidas adicionales en relación con ingresos tributarios y depende de recortes de gasto complementarios y esfuerzos antievasión de impuestos que deriven de reforzar la capacidad de la autoridad tributaria. 

Fitch revisó recientemente su perspectiva de crecimiento de 2017 para Colombia a 2% desde 2,3%, considerando la ejecución más lenta de lo esperado de los proyectos de infraestructura vial de Cuarta Generación (4G) y el declive en la producción petrolera. La proyección de Fitch para 2018 permanece sin cambios en 3,2%. Es probable que la flexibilización monetaria en curso impulse la demanda local, los cuellos de botella en infraestructura se resuelvan a inicios de la segunda mitad de 2017 y la producción de petróleo se estabilice. 

El crecimiento y las métricas fiscales de Colombia permanecen en riesgo a causa de la perspectiva del sector petrolero. La producción de petróleo en el país cayó a 840.000 barriles diarios en el primer trimestre de 2017 desde más de 1 millón en 2015. El gobierno espera que la producción petrolera se estabilice en 2018 y solo decrezca gradualmente después. 

Caídas significativas adicionales en esta debilitarían las perspectivas de crecimiento general, así como los ingresos petroleros, los cuales se estima que alcancen 0,3% del PIB en 2018 y 0,5% en 2019. Retrasos para completar los proyectos de infraestructura 4G también afectarían el crecimiento de mediano plazo. 

La inflación anualizada disminuyó hasta resultar por debajo de 4% en junio de 2017, por primera vez dentro de la meta del banco central desde enero de 2015 y significativamente menor que su máximo de 8,9% en julio de 2016. Fitch prevé que esta aumente a 4,2% al cierre del año. Aunque dicho nivel está ligeramente por encima del límite del banco central, la inflación debería converger hacia el punto medio del objetivo de 3 +/-1% en 2018. Desde diciembre de 2016, el banco central ha reducido su tasa de interés en 175 puntos base, a medida que la tasa real de inflación y la meta del banco central comenzaron a converger. Fitch prevé reducciones futuras en la tasa en 2017, pero anticipa que el ritmo de estas dependerá de los datos. 

Fitch revisó a Estable desde Negativa la Perspectiva de la calificación soberana de Colombia de ‘BBB’ en marzo de 2017. El cambio refleja tanto el paquete de reformas fiscales aprobado en diciembre de 2016 para reducir el déficit fiscal como la disminución de los desbalances económicos del país, en particular un déficit de cuenta corriente notablemente menor de 4,4% del PIB en 2016 frente a 6,4% en 2015. 

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