EEUU TRANSICIÓN

Republicanos del Senado de EE.UU. apoyan a Jeff Sessions como fiscal general

Gran parte de los legisladores republicanos del Senado de Estados Unidos mostraron hoy su apoyo a su compañero, el senador Jeff Sessions, para que se convierta en el fiscal general del futuro Gobierno de Donald Trump.

La confirmación del senador Sessions como cabeza del Departamento de Justicia de EE.UU. se debatirá primero en el comité judicial del Senado y luego en la Cámara alta, por lo que estos primeros signos de apoyo apuntan a la posibilidad de un nombramiento ágil, a pesar del controvertido pasado del senador.

El senador Jeff Flake suele jugar un papel importante en las votaciones del comité judicial del Senado y hoy uno de sus portavoces dio por seguro el apoyo a Sessions.

Para lograr la confirmación, Sessions necesita una mayoría simple de 51 de los 100 senadores que conforman la Cámara alta, una cifra accesible debido a la actual composición con 51 republicanos, 48 demócratas y la posibilidad de que los conservadores consigan un escaño más el 10 de diciembre en las elecciones de Luisiana.

Para lograr la aprobación de los jueces del Tribunal Supremo, es necesario reunir 60 votos, pero las confirmaciones de los miembros del Gobierno requieren solo una mayoría simple.

La tarea de cerrar filas y evitar cualquier disentimiento entre los republicanos corresponde ahora al líder de la mayoría republicana, el senador Mitch McConnell, quien aseguró apoyar "enérgicamente" la elección de Trump para que Sessions sea el nuevo fiscal general.

"Jeff es un hombre de principios, comunicativo y trabajador. A él le importa mucho nuestro país y el Departamento que ha sido nominado para liderar. Como senador ha trabajado sin descanso para defender al público y mejorar las vidas de todos los estadounidenses", resaltó McConnell.

Mientras los republicanos mostraban su apoyo, la senadora demócrata Dianne Feinstein aseguró que habrá un proceso "justo" para Sessions en las audiencias del comité judicial del Senado, donde ella es la demócrata de mayor rango y se encarga de coordinar los esfuerzos de sus correligionarios.

Sin embargo, no todos los demócratas se mostraron igual de comprensivos y algunos, como el legislador Luis Gutiérrez, mostraron su indignación por la propuesta de Sessions como fiscal general.

"Si sienten nostalgia de los días en que los afroamericanos se callaban, los gais estaban en el armario, los inmigrantes eran invisibles y las mujeres se quedaban en la cocina, el senador Jeff Sessions es su hombre", dijo en un comunicado Gutiérrez, firme defensor de una reforma migratoria.

"Ningún senador ha luchado más contra las esperanzas y aspiraciones de latinos, inmigrantes y personas de color que el senador Sessions", aseguró Gutiérrez, que consideró que de llegar a ser fiscal general "aumentará en masa la industria del encarcelamiento en EE.UU. y borrará 50 años de progreso".

El equipo de transición de Trump dio a conocer en las últimas horas el nombramiento de Sessions, así como la designación como director de la CIA del congresista Mike Pompeo y, también, la elección del general retirado Michael Flynn como principal asesor de seguridad nacional.

Senador durante 20 años, se convirtió en uno de los más fieles asesores de Trump, con quien coincide en numerosas ideas, como la creación de una política de mano dura contra el crimen y la deportación masiva de los indocumentados que viven en EE.UU.

En el Senado, Sessions se convirtió en una de las voces más duras contra los proyectos legislativos que debatió el Congreso en 2007 y 2013 con el fin de abrir un camino a la ciudadanía para algunos de los 11 millones de inmigrantes indocumentados que se calcula que viven en el país.

El senador también está a favor de acabar con los "resquicios legales" sobre el asilo para los refugiados y quiere la "repatriación obligatoria" de todos los menores inmigrantes que cruzan solos la frontera, la mayoría procedentes de Centroamérica.

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