TÚNEZ GOBIERNO

El primer ministro en funciones presenta un nuevo gobierno con apenas cambios

El primer ministro en funciones de Túnez, Yusef Chahed, presentó hoy su gabinete al presidente del país, Beji Caid Essebsi, sin apenas presentar cambios importantes respecto al anterior y después de un mes de interinidad y negociaciones polémicas.

El nombramiento de Lamia Zribi, una ex funcionaria del antiguo régimen, como nueva ministra de Finanzas, es la novedad más destacada del nuevo ejecutivo tunecino.

Zribi estará encargada de implantar las reformas económicas y legales exigidas por el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Nacida en 1961, Zribi fue jefa de inversiones exteriores del ministerio de Desarrollo y Cooperación Internacional en 2001 y directora general de previsiones en e mismo ministerio a partir de 2008, bajo la dictadura del derrocado Zine el Abedin Ben Ali.

Tras la revolución, reencontró su sitio hasta ser designada en 2015 secretaria de Estado en el mismo ministerio, a las órdenes del gabinete cesante de Habib Essid.

En el resto de los principales ministerios no ha habido cambios: Hedi Majdou mantiene la cartera de Interior, Farhat Horchani la de Defensa y Khemais Jhinaoui la de Asuntos Exteriores, lo que da a entender que el único giro respecto a las políticas precedentes va a ser económico.

Además de Zribi, entre las caras nuevas destacan dos hombres cercanos a la UGTT, el principal sindicato del país: Mohamed Trabelsi, propuesto para dirigir el ministerio de Asuntos Sociales y Abid Briki, que asumirá a cartera de Administraciones Públicas.

También han ganado peso en el Ejecutivo tanto la plataforma "Nida Tunis", que dirige el propio presidente, como el partido islamista moderado Ennahda, que es, asimismo, la principal fuerza en el Parlamento.

La remodelación del gabinete es producto de las presiones del propio Essebsi, que en junio convocó a todas las fuerzas políticas para formar un gobierno de unidad nacional para atajar la galopante crisis que sufre el país.

El octogenario mandatario eligió a Chahed, un ingeniero agrícola de apenas 40 años, tras un pulso con Essid, quien se negó a dimitir y hubo de hacer frente a una sesión de confianza en el Parlamento que perdió.

Con los partidos de oposición de izquierdas contrarios al nuevo gobierno, el gabinete deberá de someterse en los próximos días al escrutinio de la Cámara, aunque todo apunta a que será un mero trámite dada la mayoría de Ennahda y Nidá Tunis.

El nuevo gobierno tiene como misión primordial hacer efectivas las condiciones que llevan acaparados los dos créditos millonarios otorgados por el FMI y el BM, que exigen reformas estructurales y recortes.

La economía tunecina atraviesa por un periodo de aguda crisis económica, fruto del alto paro juvenil, la falta de inversión extranjera y el desplome del turismo, una de sus principales fuentes de riqueza, ahora víctima del yihadismo.

Cargando