RÍO 2016 BALONCESTO/GRUPO B

Cuarta jornada de alto voltaje en Río: Argentina-Brasil

La cuarta jornada del Grupo B del torneo olímpico masculino de baloncesto se presenta de alto voltaje, con un clásico sudamericano de interés global, Argentina-Brasil, en el que ambos equipos necesidad la victoria en plena pelea por entrar en los cuartos de final de la competición.

Río de Janeiro, 12 ago (EFE).- La cuarta jornada del Grupo B del torneo olímpico masculino de baloncesto se presenta de alto voltaje, con un clásico sudamericano de interés global, Argentina-Brasil, en el que ambos equipos necesidad la victoria en plena pelea por entrar en los cuartos de final de la competición.

La derrota del jueves de la albiceleste frente a una espléndida Lituania ha dado al encuentro una carga mayor de emoción de la ya mucha que ya se esperaba.

El 'Alma' necesita ganar un tercer partido para asegurarse los cuartos, ya que cierra la primera fase frente a una España -favorita en el arranque- a la desesperada, y Brasil debe sumar un segundo triunfo que le blinde ante una reacción de la ÑBA a la que ganó en la segunda jornada.

El duelo en las gradas de ese encuentro tiene preocupada al Comité Olímpico Internacional, ya que tanto los argentinos, un espectáculo, como los brasileños, muy pasionales, se entregan al máximo en la grada y algunos espectadores a veces contravienen el llamado 'espíritu olímpico.

Curiosamente, cosas de la configuración del calendario, será la albiceleste la que actuará como local en el Arena Carioca 1.

Las dos selecciones sudamericanas, ambas con técnicos argentino, Ruben Magnano el de Brasil y Sergio Hernández el de su país, llegan a esta históricas cita de la mano de dos ya muy veteranas generaciones.

De más éxito la Argentina, sin duda la más importante de su historia y de las más brillantes del mundo, con el oro olímpico de 2004 como prueba de ello.

La duda con respecto a Manu Ginobili (39 años), Andrés Nocioni (37), Luis Scola (36) y Carlos Delfino (33, pero tres años sin jugar por problemas físicos) no es ni su calidad ni su carácter ni su implicación, si no como deben gestionar los esfuerzos a los que les obliga el necesario protagonismo que tienen cada dos días en un plantel sin apenas relevo.

La generación de Brasil es más joven, pero dista del aura de la argentina por su menor relevancia competitivas en los últimos años. Pero los Nené Hilario (34), Leandrinho Barbosa (33) Marcelinho Huertas (33), Guilherme Giovannoni (36), Alex García (36) y Marquinhos (32) quieren aprovechar el regalo que les ha ofrecido la vida de encarar como grupo unos Juegos Olímpicos en su país.

Esa motivación y el apoyo de la grada para contrarrestar el infatigable ánimo de los seguidores argentinos son dos buenas razones para que los brasileños sueñen mañana con ganar a su sempiterno rival.

Se prevé tan apasionada la pelea en la grada que dos deportistas ilustres, el tirador brasileño Felipe Almeida, subcampeón olímpico de pistola de aire, y la argentina Luciana Aymar, ganadora de cuatro medallas en hockey hierba, solicitaron hoy, en la víspera, "respeto entre las aficiones".

"Sé que se está viviendo una rivalidad muy fuerte entre argentinos y brasileños, pero como deportistas tenemos la obligación de transmitir que el mensaje de los Juegos Olímpicos es diferente. Sobre todo tiene que haber un respeto. Por más fanatismo que tengamos por una camiseta, ante todo respeto", pidió .

"Tenemos que enviar un mensaje positivo y real a todos los que están mirando. Los Juegos representan unos valores, la paz entre ellos. Tenemos que pasarlo bien, unidos", añadió Almeida, a pesar de todo convencido de que el de mañana va a ser un partido "divertido".

Desde luego, todos los alicientes para ello los tiene. Y un Argentina-Brasil en Río y en unos Juegos Olímpicos es una oportunidad única para ello.

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