NICARAGUA ELECCIONES

Disidente sandinista dice Ortega busca reelegirse sin oposición electoral

El disidente sandinista Edmundo Jarquín consideró hoy que el presidente de Nicaragua y candidato a la reelección, Daniel Ortega, quiere ganar las elecciones de noviembre próximo sin "oposición electoral".

Según Jarquín, que fue candidato a la Vicepresidencia por la principal alianza opositora en los comicios pasados, la decisión de la Corte Suprema de Justicia, controlada por magistrados afines al Gobierno, de dejar sin opción de participar en las elecciones a la más activa coalición opositora, tiene ese fin.

"¿A qué apuesta Ortega?, es pregunta que muchos se hacen porque en pocos días ha adoptado un conjunto de decisiones que, aparentemente, van contra la elemental lógica de no abrir, en cualquier competencia o conflicto, varios frentes", razonó Jarquín en un programa de radio.

"Ha cancelado toda apariencia de juego electoral democrático, desoyendo muchas voces, incluyendo algunas que deberían importarle, como la Conferencia Episcopal y el Cosep (Consejo Superior de la Empresa Privada)", que han expresado su preocupación por el intento del Ejecutivo de instalar un régimen de partido único en el país, observó el dirigente opositor.

El político se refería a la resolución de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que eliminó ayer la personalidad jurídica al opositor Partido de Acción Ciudadana (PAC), que apoyaba la Coalición Nacional por la Democracia.

La medida contra el PAC surgió días después de que esa misma sala quitara la representación legal del Partido Liberal Independiente (PLI), que encabezaba la coalición opositora, al dirigente y diputado Eduardo Montealegre, quien la ostentaba desde 2011.

La sala confirmó que el representante del PLI es un miembro de otra facción de ese colectivo, Pedro Reyes, calificado por Montealegre como "colaboracionista" del oficialismo.

Al quedar sin la batuta del PLI, los principales opositores del Gobierno de Ortega automáticamente quedaron fuera de la contienda electoral de noviembre, aunque existía la posibilidad de que fueran en la casilla del PAC (centro-izquierda).

Para Jarquín, todas son decisiones responden al cálculo de una estrategia de Ortega de "controlarlo todo".

"Entonces, la pregunta inicial no debería ser a qué apuesta Ortega, como si estuviese arriesgando algo, sino qué pretende Ortega", reflexionó el disidente sandinista.

A su juicio, el gobernante cederá "algo" a los Estados Unidos, el principal socio comercial de Nicaragua, y "algo" al sector privado nicaragüense, con quien tiene una alianza de consenso, y han criticado esas decisiones judiciales.

"Y mientras tanto se quedará con lo que buscaba: sin oposición electoral", añadió.

Al quedar fuera de la contienda electoral la principal coalición opositora, el principal partido que competirá contra los gobernantes sandinistas será el Liberal Constitucionalista (PLC), del expresidente Arnoldo Alemán (1997-2002), y que solo tiene un diputado en el Congreso.

El PLC, que proclamará a su candidato presidencial el próximo 11 de julio durante una convención, fue la tercera fuerza política en las elecciones generales de 2011, con un 5,91 % de votos.

En noviembre próximo los nicaragüenses elegirán un presidente, un vicepresidente, 90 diputados nacionales y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Hasta el momento, el único candidato presidencial es Ortega, quien fue proclamado por los sandinistas el 4 de junio pasado, lo que será su séptima candidatura consecutiva. De ganar las elecciones, el presidente sumaría un cuarto período y el tercero consecutivo.

Los sandinistas son favoritos para ganar las elecciones, según la última encuesta de la firma local M&R Consultores.

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