BRASIL CORRUPCIÓN (Previsión)
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Pedido de prisión contra "caciques" del partido de Temer enreda más la crisis

El pedido de prisión presentado contra cuatro dirigentes del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del presidente interino, Michel Temer, le dio hoy otra vuelta de rosca a la virulenta e incierta crisis del país.

Brasilia, 7 jun (EFE).- El pedido de prisión presentado contra cuatro dirigentes del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del presidente interino, Michel Temer, le dio hoy otra vuelta de rosca a la virulenta e incierta crisis del país.

La solicitud de captura fue presentada por la Fiscalía contra el presidente del Senado, Renan Calheiros; el exmandatario José Sarney; el presidente suspendido de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, y el exministro de Planificación del Gobierno interino Romero Jucá.

La crisis alcanza así tal magnitud, que Brasil tiene hoy una presidenta suspendida de sus funciones, un vicepresidente elevado por eso a mandatario interino pero con su partido bajo sospecha y toda la línea de sucesión comprometida, pues a Temer le siguen, respectivamente, los presidentes de la Cámara Baja y del Senado.

Los pedidos de prisión están desde la semana pasada en manos del juez Teori Zavascki, uno de los once miembros del Supremo y que aún no ha decidido sobre el asunto, pero la información solo se filtró hoy, cuando fue obtenida por el diario O Globo.

La Fiscalía sustentó esa solicitud en la sospecha de que los cuatro dirigentes del PMDB, todos muy cercanos a Temer, intentaron algunas maniobras para obstruir la acción de la justicia en las investigaciones sobre las corruptelas en la estatal Petrobras.

Temer está en el poder desde el pasado 12 de mayo, cuando asumió el cargo tras la suspensión de la mandataria Dilma Rousseff, quien responde a un juicio político que puede llevar a su destitución.

Desde entonces, Temer ya ha destituido a dos de sus ministros, uno de ellos el propio Jucá, por indicios de que también habrían intentado impedir el trabajo de los tribunales en Petrobras, centro de un escándalo que salpica al PMDB y al Partido de los Trabajadores (PT), de Rousseff, entre otras formaciones.

El ministro de la Presidencia, Eliseu Padilha, quien oficia como una suerte de portavoz de Temer, declinó comentar hoy el asunto, que sacude las bases del Gobierno y del partido del mandatario interino.

Según Padilha, solo el procurador general, Rodrigo Janot, autor del pedido, podría responder sobre el caso. "Janot sabrá qué hizo y por qué lo hizo", declaró.

Janot, por su parte, mostró su contrariedad con la filtración. "No confirmo nada", fue su única respuesta a los periodistas que lo esperaban a la salida de un acto público.

Si no lo confirmó, tampoco lo negó, lo cual llevó a que todo el mundo político nacional diera como un hecho el pedido de prisión contra los cuatro dirigentes del PMDB, rechazado por cada uno de los afectados.

Calheiros se expresó a través de una nota que divulgó su oficina de prensa, en la que calificó la petición de la Fiscalía de "abuso" y se dijo "sereno y seguro de que la Nación puede seguir confiando en los Poderes de la República".

También reafirmó que "no practicó acto alguno que pueda ser interpretado como una supuesta tentativa de obstruir a la justicia" y alertó de que el país "pasa por un momento delicado", que impone "serenidad, equilibrio, responsabilidad y, sobre todo, respeto a la Constitución".

Cunha, suspendido de sus funciones de diputado -y por tanto del cargo de presidente de la Cámara Baja- por el Supremo, debido a sospechas de corrupción, vinculó ese pedido con una sesión que hoy celebró el Consejo de Ética de ese órgano legislativo, en el que responde a un juicio político.

"Veo extraño ese absurdo pedido, divulgado en momentos en que se reúne el Consejo de Ética y apuntando a presionar a los diputados que defienden mi inocencia y buscando influir en el resultado", indicó también a través de un comunicado.

Sarney, quien gobernó el país entre 1985 y 1990, optó también por una nota en la que se manifestó "perplejo, indignado y revuelto", y agregó que pensaba que, por sus seis décadas de vida pública, creía que "merecía algún respeto de las autoridades" judiciales del país.

Jucá, quien duró apenas dos semanas como ministro de Temer, se valió también de un comunicado en el que, en términos similares, calificó de "absurdo" el pedido de la Fiscalía.

Tal vez quien mejor definió el clima que había hoy en el Congreso tras conocerse el pedido de la Fiscalía fue el senador Cristovam Buarque, del Partido Popular Socialista (PPS).

"Un pedido de prisión contra un senador es grave. Pero un pedido de prisión contra el presidente del Senado, en momentos en que el Senado discute la destitución de una mandataria, es todavía mucho más grave", declaró.

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