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Combatir el terrorismo pasa por estabilidad en Magreb y Sahel, según expertos

La lucha contra la "amenaza global" del terrorismo y del Estado Islámico (EI) no servirá de nada sin que haya estabilidad social y económica en el norte de África, dijo en una entrevista con Efe el presidente del Centro Marroquí para los Estudios Estratégicos, Mohammed Benhammou.

"Nuestra gran preocupación es la proliferación de armas y de pequeños grupos terroristas, que se aprovechan de la fragilidad de las fronteras en la región", señaló Benhammou, quien participó en un foro sobre terrorismo celebrado esta semana en Washington con diplomáticos, militares y expertos en esa materia.

De acuerdo con un estudio publicado miércoles por The Inter-Univesity Center for Terrorism Studies, con sede en Arlington (Virginia), los ataques terroristas en el Magreb y el Sahel han crecido dramáticamente desde 2001, cuando se registraron 21 atentados, hasta el 2015, con 206 ataques perpetrados.

A lo largo de estos catorce años, los países de la región que han sufrido más atentados de una célula terrorista han sido Argelia (1.316 ataques), Libia (453 ataques), Mali (154 ataques), Chad (73 ataques) y Túnez (65 ataques).

"El Sahel y sus países fronterizos continúan teniendo largas áreas de espacio desgobernado donde los terroristas y otros radicales se mueven sin impunidad a través de rutas de contrabando y otros caminos, que desafían los esfuerzos actuales para pararlos", mantiene el autor del reporte, el profesor Yonah Alexander.

Alexander y Benhammou participaron en el citado foro, titulado "Combatiendo el Terrorismo: Lecciones de Oriente Medio, el Norte de África, el Sahel y más allá", que reunió a representantes de Marruecos, Túnez, Libia y Egipto, además del excomandante del Comando Africano del Ejército de EE.UU. en África, William E. Ward.

"No siempre somos conscientes de la amenaza que hay en el norte de África. Todos los países africanos, cada uno de ellos, tienen alguna célula de simpatizantes de Dáesh (acrónimo en árabe del EI)", destacó Alexander.

Por este motivo, Benhammou hizo un llamamiento a que la comunidad internacional tenga una estrategia común para combatir a las células terroristas y pidió que los países afectados por estos ataques aprendan de las técnicas que ya funcionan en Marruecos, país que ha intensificado su lucha contra el terrorismo desde el atentado en Casablanca en 2003.

Por ejemplo, el experto explicó a Efe que uno de los recursos que se han demostrado más útiles en el combate contra el terrorismo ha sido el entrenamiento de imanes en mezquitas estratégicas para que den "un discurso político pacífico a los violentos y no tolerantes".

"Entrenar a imanes y controlar las mezquitas ha sido muy importante para Marruecos, por lo que hemos compartido la experiencia con muchos países europeos y africanos, como Francia, Mali o Guinea", subrayó.

Benhammou también llamó a la comunidad internacional a centrar su mirada en países como Libia, donde el año llegaron pasado miles de combatientes provenientes de Siria e Irak, de acuerdo con los datos que maneja el Centro Marroquí para los Estudios Estratégicos.

Según la encargada de las relaciones internacionales en la embajada de Libia en Washington, Wafa Bugaighis, esta realidad se debe a que la falta de una sociedad "pluralista y que respete los derechos humanos" es un caldo de cultivo para que "jóvenes desesperados sean vulnerables para ser captados por radicales".

De la situación de inestabilidad en Libia han sacado provecho grupos radicales como la rama en ese país del Estado Islámico, que en el último año ha ampliado el territorio bajo su control e incluso establecido un nuevo bastión en la costa del Mediterráneo.

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