Estadounidense que cayó de su barco, nadó durante 7 horas

David Thompson, de 68 años, llegó a las costas de Puerto Rico exhausto, ensangrentado y casi desnudo tras caerse de su barco. Pero vivió para contarlo.

Lo que empezó como un viaje placentero por el paradisíaco Mar Caribe, terminó con un naufragio de pesadilla, pero con final feliz.

David Thompson, un ingeniero retirado de Kalamazoo, Míchigan, de 68 años, disfrutó de unos días de descanso con su esposa en la isla Sint Maarten.

Tras las vacaciones decidió regresar solo con su velero Enthalpy II al sur de Florida (su esposa tomó un avión a EE.UU.), cuandofue sorprendido por vientos de 20 nudos y olas de tres metros de altura .

Pasado el mediodía del domingo 13 de marzo, una primera ola lo tiró al agua,pero Thompson tenía puesto su chaleco salvavidas y quedó amarrado al bote.

Cuando intentó trepar al barco, una segunda ola lo golpeó fuertemente, despojándolo del chaleco y hasta de casi la totalidad de sus ropas .

"Tenía los brazos tan cansados que no podía sostenerme con nada. Mientras miraba mi bote alejarse, pensé que aquí se terminaba todo", le dijo Thompson a la agencia de noticias AP, desde el hospital en Puerto Rico donde fue tratado por deshidratación.

7 horas nadando

Pero, pese a la adversidad, Thompson siguió nadando y lo hizo por casi 7 horas, durante una distancia de más de 6 kilómetros , hasta que llegó a la costa norte de Puerto Rico,ensangrentado tras haber atravesado un coral, semidesnudo y débil .

El estadounidense contó que se sacó la camisa y la usó como pantalón , colocando las piernas en las mangas, y empezó a buscar ayuda.Golpeó varias puertas de casas pero nadie salió a ayudarlo .

"Cuando me vieron, caminaba como un borracho porque no tenía fuerzas en mis piernas", explicó. "No tenía el aspecto de alguien que quieras invitar a cenar", dijo Thompson.

Finalmente, el hombre fue auxiliado por personal del restaurante del hotel Villas del Mar Hu en la ciudad de Isabela, al noroeste de Puerto Rico y luego trasladado al hospital de Aguadilla donde, según informó el propio Thompson, esperaba recibir un tratamiento de diálisis para eliminar el exceso de proteínas que había acumulado.

"Saber que tu esposo está solo en un barco y que te llame la Guardia Costera... es la peor llamada que puedes recibir", aseguró la esposa de Thompson a AP.

"El que haya sobrevivido es un milagro" , añadió.

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