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Marruecos endurece su pulso con Ban Ki-moon y expulsa a personal de la ONU

El Gobierno de Marruecos endureció hoy su pulso con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigiendo la salida en un plazo de tres días de numerosos funcionarios internacionales de su misión en el Sáhara Occidental.

Naciones Unidas, 17 mar (EFE).- El Gobierno de Marruecos endureció hoy su pulso con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigiendo la salida en un plazo de tres días de numerosos funcionarios internacionales de su misión en el Sáhara Occidental.

En total, las autoridades marroquíes han solicitado la marcha de 84 empleados de esa operación (Minurso) y de la Unión Africana, una acción que se suma a la congelación de los alrededor de 3 millones de dólares que Rabat facilita anualmente a ese operativo.

Las medidas, según Naciones Unidas, afectarán "seriamente" al desarrollo de las operaciones de Minurso y tendrán un "efecto negativo" en el mandato que ha recibido la misión.

Así lo dijo el portavoz de Ban, Stéphane Dujarric, que aseguró que con estas reducciones en las funciones de la misión, su mandato "no se hace sostenible" y sus operaciones se vuelven "muy difíciles".

En una conferencia de prensa en Nueva York, el ministro marroquí de Exteriores, Salahedín Mezuar, dijo que esas dos medidas son "irrevocables" y adelantó que el Gobierno mantiene en estudio "otras decisiones", que dependerán de "cómo los miembros del Consejo de Seguridad traten esta cuestión".

Precisamente, el máximo órgano de decisión de la ONU abordó hoy la crisis por primera vez, en una reunión de urgencia solicitada por la Secretaría General para dar su versión de los hechos y su análisis de la situación.

Al término del encuentro, el Consejo expresó su "seria preocupación" y acordó que los miembros analizarán la cuestión de forma "bilateral" para asegurar que la situación de la Minurso "se estabiliza".

"Vamos a trabajar en esto, como miembros individuales. Yo como, como presidente del Consejo, voy a contactar con las autoridades marroquíes para asegurar que vemos una situación que evolucione de forma positiva", dijo el embajador angoleño, Ismael Abraão Gaspar Martins, que este mes ocupa la Presidencia de turno.

El escueto mensaje que pronunció en nombre del Consejo de Seguridad fue prácticamente el único que se escuchó hoy por parte de los miembros de este órgano, que siempre tratan la cuestión de la excolonia española a puerta cerrada.

Mientras tanto, el representante del Frente Polisario ante la ONU, Ahmed Bujari, advirtió del peligro de que se reanuden las hostilidades armadas si se pone fin a la misión de la ONU en la zona.

"Si hay un vacío, es una invitación a la guerra", afirmó Bujari en declaraciones a los periodistas, subrayando que las últimas medidas marroquíes buscan precisamente acabar con esa operación.

A su juicio, ello "significaría el camino más corto para la reanudación de la guerra". "Si no hay un proceso político, ¿qué es lo que queda?", se preguntó.

Marruecos, mientras tanto, insistió hoy en que no quiere ningún enfrentamiento con Naciones Unidas, pero dejó claro una vez más su profundo malestar con Ban Ki-moon.

El ministro de Exteriores aseguró que durante su reciente viaje a la región del Sáhara Occidental, el diplomático fue más allá de los "parámetros" fijados por el Consejo de Seguridad, por ejemplo al utilizar la palabra "ocupación".

También criticó que Ban supuestamente se inclinara ante una bandera saharaui y que se reuniera con representantes del Frente Polisario en una zona de "tierra de nadie" entre Marruecos y Argelia, pese a que anteriormente, según dijo, se había comprometido a no hacerlo.

Esas acciones fueron consideradas "insultantes" por el Gobierno marroquí y el lunes Mezuar le pidió explicaciones en una reunión, que hoy calificó como "tensa".

Según el ministro, Ban dijo en ese encuentro que "lamentaba" haber usado el término "ocupación", pero en lugar de señalarlo públicamente, su oficina publicó un comunicado que para Marruecos "añadía más insulto" al expresar la "indignación" del secretario general por la manifestación en su contra celebrada el fin de semana en Rabat.

Para Marruecos, Ban está "intentando arrastrar a la ONU en una aventura muy peligrosa" y no cuenta con el respaldo en ella de la mayoría del Consejo de Seguridad.

"Marruecos no ha creado esta situación. Marruecos es la víctima de esta situación", defendió Mezuar, que insistió en que su Gobierno ha estado siempre comprometido a trabajar con Naciones Unidas en una solución política al conflicto del Sáhara Occidental.

Además, anunció que Rabat mantendrá finalmente a las tropas desplegadas en misiones de paz de las Naciones Unidas, después de haber amenazado esta semana con su retirada.

"Después de una petición de miembros del Consejo de Seguridad y de países donde están esas operaciones de paz, Marruecos ha decidido no retirar a sus fuerzas por el importante papel que tienen en esas misiones", dijo Mezuar.

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