ISRAEL PALESTINA

ONG israelí pide el fin de las "ejecuciones sumarias" durante ola violencia

La organización israelí de defensa de los derechos humanos Betselem pidió en una carta al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, "el fin de las ejecuciones sumarias callejeras", informaron hoy en un comunicado.

"Su gobierno permite -y alienta- las transformación de policías e incluso civiles armados en jueces y ejecutores", comienza la misiva enviada por el director ejecutivo de Betselem, Hagai El-Ad, en situaciones en que se emplea "un uso letal de la fuerza contra gente que dañó, trató de dañar o eran sospechosos de agredir cuando ya no suponían ningún peligro".

En la nota pide el fin de esta práctica, critica su defensa entre algunos sectores del liderazgo israelí y acusa al primer ministro de que "su silencio ante su implementación constituye un apoyo retroactivo".

Aunque las autoridades israelíes alegan el "uso razonable de la fuerza" de los cuerpos de seguridad contra los atacantes y niegan modificaciones en los protocolos para abrir fuego, El-Ad denuncia que el "completo apoyo a los casos documentados de asesinatos ilegales refleja una realidad completamente diferente y les otorga legitimidad".

"Durante su mandato (de Netanyahu), una nueva realidad pseudo-normativa ha surgido de manera efectiva en la que el enfoque de 'dispara a matar' siempre ha sido adaptado, sin importar las circunstancias, incluso cuando el sospechoso ya no suponía un peligro de ninguna forma", continúa.

Y alega que "la combinación entre un individuo con apariencia árabe y un cuchillo" sólo tiene un resultado: "ejecución en la calle" sin la celebración de un juicio.

La carta expone los casos de cuatro de cinco palestinos que murieron tras atacar o ser sospechosos de atacar a israelíes en situaciones en las que "aún cuando los individuos envueltos habían sido 'neutralizados', fueron disparados de nuevo".

El más reciente, señala, el de dos adolescentes palestinas de 14 y 16 años que resultaron muerta y herida de gravedad, respectivamente, tras apuñalar a un hombre en un conocido mercado de Jerusalén.

Betselem recuerda que en Israel la pena de muerte fue abolida por la ley criminal en 1954 y que aún en caso de mantenerse vigente -"y nunca para intentos de asesinato o agresiones graves"-, "la decisión de imponerla recaería en los tribunales".

"La ola de ataques contra israelíes es atroz y las fuerzas de seguridad deben proteger al público con el uso de la fuerza necesaria en cada circunstancia para lograrlo", reconoce el director de la ONG.

"Pero los policías y los soldados no deben ser jueces y ejecutores. La persona que de hecho aprieta el gatillo debe tener responsabilidad sobre sus acciones, pero el 'espíritu' que permanece es determinado por el comandante. Como primer ministro, usted lleva la responsabilidad", concluye.

La actual ola de violencia que se inició el uno de octubre deja ya 19 israelíes muertos, otros dos de otras nacionalidades y 99 palestinos (más de la mitad de ellos al llevar a cabo ataques -consumados o frustrados, probados o supuestos- y el resto en enfrentamientos con fuerzas de seguridad israelíes).

Desde su comienzo, ONG israelíes como Paz Ahora, Adalah, Asociación por los Derechos Civiles, palestinas como el Centro de Derechos Humanos o internacionales como Amnesty International o Human Rights Watch, además de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), han criticado también en todo o en parte la respuesta israelí.

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