FÚTBOL BARCELONA (Contracrónica)

El Camp Nou se reencuentra con las tres puntas de su letal tridente

Si en el clásico del pasado sábado Messi, Suárez y Neymar ya coincidieron en una última media hora placentera, tres días después ante el Roma (6-1) el tridente ofensivo del Barcelona salió de inicio para rubricar el pase de su equipo a los octavos de final de la Liga de Campeones como primero de grupo.

En una noche marcada por el intenso frío y el amplio dispositivo de seguridad para acceder al Camp Nou, Messi regresó a lo grande -con 2 goles y una asistencia- en el escenario donde hace dos meses se rompió el ligamento colateral interno de la rodilla izquierda.

Fue una tarde del 26 de septiembre. Su equipo, que seguía sin encontrar el ritmo tras un inicio de temporada diabólico, derrotaba sin brillo a la Unión Deportiva Las Palmas. Perdía, sin embargo, a su faro.

Las alarmas se encendieron en el Camp Nou. ¿Podría el Barcelona sobrevivir sin su líder ofensivo? Los resultados -siete victorias, un empate y una derrota- y la brillantez de Suárez y Neymar han demostrado que sí se puede. Con Leo en el césped, sin embargo, el conjunto azulgrana se lo pasa todavía mejor.

Ante el Roma, que como el Real Madrid el sábado también vistió de blanco, Messi reencontró las buenas sensaciones que ya dejó entrever en el Bernabéu. De hecho, los primeros 20 minutos de encuentro fueron una prolongación del recital azulgrana en el feudo del eterno rival.

Como ya sucedió en Madrid, Suárez y Neymar asumieron, junto al argentino, el protagonismo de un Barcelona que seguía de fiesta. Ayudó el arriesgado planteamiento de conjunto italiano. Rudy García avanzó la línea defensiva buscando asfixiar la medular azulgrana, pero su plan resultó un desastre.

Con espacios el tridente latinomericano es letal. En éstas, Messi tuvo dos ocasiones claras en los primeros cinco minutos que a punto estuvieron de acabar en gol. El primero en marcar fue, sin embargo, Suárez. Filtró Neymar un pase profundo al espacio que llegó hasta un generoso Dani Alves en el interior del área. El brasileño dejó sin oposición a Suarez en uno de los tantos más sencillos de su carrera.

Los tres delanteros se inventaron una jugada vertiginosa que finalizó Messi con una definición sutil para anotar el segundo en el minuto 18. Seis toques rápidos para romper a la descolocada defensa romana y encaminar el encuentro.

Se reencontraba con el gol el rosarino, que no anotaba desde el pasado 20 de septiembre, cuando en la victoria ante el Levante, también en el Camp Nou, (4-1) consiguió otro doblete.

Tras 65 días sin celebrar un tanto, Messi, menos obsesionado con el gol que en otras etapas, volvía a recibir la ovación de unos aficionados entregados ante el regreso de su estrella.

Parecía que el Barcelona ya había conseguido uno de los objetivos de la noche. Quizás por ello, bajó algo el ritmo diabólico de los primeros minutos y esperó hasta el último minuto del primer tiempo para sentenciar el encuentro.

Esta vez Suárez no necesitó del apoyo de Messi y Neymar para anotar. Armó una volea para sumar su quinto tanto en lo que va de Liga de Campeones.

Disfrutaría el plantel azulgrana de un segundo tiempo plácido, en el que Piqué, tras asistencia de Messi, marcaría el tanto que Munir le quitó en la goleada en el Bernabéu, mientras que el argentino, en otra jugada en la que participaron sus dos escuderos en ataque, anotaría el quinto.

Sólo faltaba el tanto de Neymar. El brasileño lo intentó de todas las maneras posibles. Messi incluso le 'permitió' lanzar un penalti, que falló, pero cuyo rechace recogió Adriano para anotar el sexto tanto.

La poca suerte hoy del 'once' del conjunto azulgrana de cara a portería fue, quizá, el único punto negativo de una de las noches más completas del tridente azulgrana, que ya suma 35 de los 43 tantos del Barcelona en lo que va de temporada. Unos registros que, con el regreso de la tercera lanza, sólo pueden aumentar.

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