La devastadora carta de un hombre que perdió a su esposa en París

"No les daré la satisfacción de odiarlos", así empieza el mensaje del esposo de una de las víctimas de los atentados.

Helene Muyal, de 35 años, era maquilladora artística y madre de un bebé de 17 meses. Es una de las 129 personas que murieron el viernes en los ataques que sacudieron a París.

Helene murió, junto con otras 88 personas, en el Bataclan durante un concierto de la banda estadounidense Eagles of Death Metal.

Y su nombre es recordado por muchos tras un emotivo homenaje que publicó su esposo, Antoine Leiris, en Facebook y que ahora se volvió viral.

"El viernes en la noche robaron la vida de una persona excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo, pero ustedes no tendrán mi odio", escribe Leiris con la nota que titula "Ustedes no tendrán mi odio".

"No sé quiénes son y no quiero saberlo, ustedes son almas muertas. Si este Dios por quien ustedes matan a ciegas nos hizo con su imagen, cada bala en el cuerpo de mi esposa es una herida en su corazón".

"Así que no. No les daré la satisfacción de odiarlos" continúa el periodista cultural de la cadena Radio France. "Eso es lo que ustedes buscan, pero responder al odio con enojo sería rendirme ante la misma ignorancia que los ha convertido en lo que ustedes son".

"Devastado por el dolor"

Leiris cuenta que "después de días y noches esperando" por fin pudo verla. "Estaba tan hermosa como cuando salió el viernes en la noche, tan hermosa como cuando me enamoré de ella hace más de 12 años".

Explica que está "devastado por el dolor, les concedo esta pequeña victoria, que será corta".

El periodista afirma que la vida con el hijo que tuvo con su fallecida esposa continuará cada día y que "estaremos en este paraíso de almas libres en el que ustedes nunca podrán entrar".

"Somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuertes que todos los ejércitos en el mundo. Y ya no tengo tiempo para ustedes, porque debo ir con Melvil que ya despertó de su siesta".

Y concluye diciendo que su hijo "comerá su almuerzo como todos los días, seguirá jugando como todos los días y durante toda su vida este pequeño se les enfrentará siendo feliz y libre. Porque no, ustedes tampoco tendrán su odio".

Esta carta abierta de Leiris, que publicó en su página el lunes, ha sido compartida más de 174.000 veces en FB y más de 115 personas han dejado comentarios.

Y ya se ha convertido en uno de muchos actos de desafío que comenzaron a surgir poco después de los letales ataques del viernes.

La carta original:

Traducción de la carta:

"El viernes por la noche, ustedes robaron la vida de un ser humano excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo, pero no tendrán mi odio.

No sé quiénes son y no quiero saber. Son almas muertas. Si este Dios por el cual ustedes matan indiscriminadamente nos creó a su imagen, cada bala en el cuerpo de mi esposa habrá sido una herida en su corazón.

Por eso, no. No les daré el regalo de odiarlos. Están pidiendo eso, pero responder odio con odio sería darles la misma ignorancia con la que están hechos.

Quieren que tenga miedo, para ver a mis compatriotas con desconfianza, para sacrificar mi libertad por seguridad. Han perdido. Este jugador sigue jugando.

La vi a ella esta noche. Finalmente, después de muchas noches y días de esperar. Ella estaba tan hermosa como cuando salió de casa la noche del viernes, tan hermosa como cuando caí enamorado sin esperanza hace doce años.

Por supuesto que estoy devastado de dolor, admito esta pequeña victoria, pero será efímera. Sé que nos acompañará cada día y eso nos encontrará a nosotros en este paraíso de almas libres al que ustedes nunca tendrán acceso.

Somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuertes que todos los ejércitos del mundo.

No tengo más tiempo para dedicarles, tengo que unirme a Melvil, quien se está despertando de su siesta. Tiene apenas 17 meses. Comerá sus comidas como de costumbre y después jugaremos como siempre, y toda su vida este pequeño niño te amenazará sólo por ser feliz y libre. Porque no, no tendrás tampoco su odio".

BBC Mundo

Cargando