BRASIL FERROCARRIL

Empresas ferroviarias defienden el uso de líneas de corta distancia en Brasil

Representantes del sector ferroviario brasileño y de América Latina, que participan desde hoy en la feria NT Expo 2015, defienden el uso de líneas de corta distancia para solucionar parte del problema de logística y de subutilización de algunos trechos del sistema de trenes en Brasil.

"Tenemos más de veinte 'short lines' (líneas cortas) para comenzar a trabajar y cada una de ellas tiene una vocación bien determinada", comentó a Efe el representante en Brasil de la Asociación Latinoamericana de Ferrocarriles (Alaf), Jean Pejo.

Según la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) de Brasil, el gigante tiene 6.000 kilómetros de vías férreas consideradas como "anti-económicas" y que presentan un flujo promedio incluso menor al de un tren por día.

El director de la agencia reguladora, Carlos Nascimento, comentó que si existiese interés de alguna empresa de prestar servicios en el sector, esa frecuencia de menos de un tren por día para ciertos tramos de la malla ferroviaria del país podría aumentar.

"Existe interés del Gobierno en usar adecuadamente toda la malla ferroviaria y las 'short lines' son vista como solución para que se tenga una mejor utilización de esos tramos de baja intensidad o menos interesante para las operadoras", apuntó el director de la ANTT.

Pejo, por su parte, resaltó que ese modelo de rescatar las líneas de corta distancia es el ideal para atender necesidades de transporte de producción local que se hace vía terrestre en camiones.

Además de recuperar las líneas de corta distancia existentes, Pejo propone que la iniciativa privada cree otras en polos industriales o agrícolas.

Para el representante de la Alaf, muchas veces las líneas de corta distancia no permiten, por razones de velocidad y trazado, el transporte pesado de minerales, pero pueden contribuir con la producción local agrícola o de manufacturados "como existe en el resto del mundo".

La recuperación de esos pequeños tramos, apuntó Pejo, "es un movimiento de la economía local que tiene como gran beneficio el hecho del tramo ya existir, sin necesidad de desalojar personas o de licencias ambientales. Es una inversión baja para desarrollar la economía local con una malla ferroviaria de productividad normal".

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