BRASIL INDIOS

Indios brasileños promueven boicot contra carne y soja de zonas en conflicto

Los indios guaraníes de Brasil iniciaron hoy una campaña para promover un boicot internacional contra la carne y la soja procedentes del estado de Mato Grosso del Sur, una pujante región agrícola con frecuentes conflictos por la tenencia de la tierra.

Un grupo de cerca de 40 indios promovió su campaña durante una sesión de la Asamblea Legislativa de Mato Grosso del Sur, en la ciudad de Campo Grande, y protagonizó una acalorada discusión con los diputados que defienden los intereses de los productores rurales.

La coordinadora ejecutiva de la Asociación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), Sônia Guajajara, afirmó en su intervención en la tribuna de la Asamblea que "hay sangre indígena" en los productos agropecuarios de Mato Grosso del Sur.

"El boicot es el único instrumento que tenemos para intentar cesar los ataques a los pueblos indígenas", dijo Guajajara, citada en un comunicado de la Asamblea Legislativa.

Los legisladores vinculados a los productores rurales repudiaron estas alegaciones y la campaña, que podría "quebrar" a Brasil, en palabras del diputado Zé Teixeira.

Mato Grosso del Sur es una importante región agropecuaria y uno de los principales estados productores de carne bovina, soja y maíz de Brasil.

Los guaraníes y los hacendados se disputan desde hace décadas la tenencia de territorios en la región, que los indios reclaman como tierras sagradas de sus antepasados de las que fueron expulsados por métodos violentos, mientras que los agricultores alegan que compraron sus fincas legalmente.

Los conflictos por tierras en la región han sido la causa de 390 asesinatos de guaraníes desde 2003, según recuentos de organizaciones indigenistas.

El principal foco de conflicto es una región de 9.500 hectáreas en la frontera con Paraguay cuya propiedad fue concedida a los indios por el Gobierno brasileño en 2005, pero que sigue en manos de los hacendados a la espera de que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre el caso.

En agosto pasado un grupo de guaraníes invadió las fincas rurales y días después los terratenientes respondieron con un tiroteo que resultó en la muerte de un indio.

Desde entonces, para evitar un recrudecimiento del conflicto, el Gobierno envió el Ejército a la zona mientras las partes discuten soluciones.

Cargando