ONU MIGRACIÓN (Previsión)

ONU pide acciones, dinero y compasión para enfrentar la crisis de refugiados

La ONU pidió hoy acciones, dinero y compasión para afrontar la peor crisis de refugiados desde la II Guerra Mundial, convencida de que el fenómeno ha puesto a prueba los principios más básicos del comportamiento humano.

Naciones Unidas, 30 sep (EFE).- La ONU pidió hoy acciones, dinero y compasión para afrontar la peor crisis de refugiados desde la II Guerra Mundial, convencida de que el fenómeno ha puesto a prueba los principios más básicos del comportamiento humano.

"Parece que no estábamos preparados para esto", reconoció el titular de la Alta Comisaría de la ONU para los Refugiados, António Guterres, al intervenir en una reunión en la que participaron ocho jefes de Estado y de Gobierno y otros altos funcionarios.

Y es que, según las cifras aportadas por Guterres, si en 2010 había 11.000 personas al día que eran forzadas a abandonar sus países por conflictos armados, el año pasado fueron 42.500. "Y la cifra sigue creciendo", agregó.

Conflictos armados como los de Siria, Libia, Yemen o Sudán del Sur y las acciones de grupos extremistas islámicos en Irak, Siria o Nigeria, unido a catástrofes naturales, han generado desde el año pasado 60 millones refugiados y desplazados.

La ONU viene insistiendo en que esta es la peor crisis de refugiados desde la II Guerra Mundial, que entonces solo afectó a un continente, Europa, y ahora la tragedia tiene unas fronteras mucho más amplias.

Este flujo de emigrantes, como señaló en la reunión el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha generado un "desafío global" en el que se ponen a prueba el trato que muchos de ellos están recibiendo en los países a los que llegan, si es que logran arribar.

"El futuro no pertenece a quienes intentan construir muros o explotar miedos", afirmó Ban.

El secretario general de la ONU, que había convocado esta conferencia para intentar acercar posiciones, delineó ocho principios básicos que pidió a todos que sean respetados.

Son los de salvar vidas, proteger a los refugiados, no discriminarlos, preparar lugares para recibirlos, compartir responsabilidades, reforzar la cooperación, anticipar futuros problemas parecidos y crear canales legales para evitar, entre otras cosas, el tráfico humano.

"Esta puede parecer una crisis de números, pero creo que puede tratarse de una crisis en la solidaridad global", afirmó Ban.

En la conferencia participaron un presidente, el de Austria, Heinz Fischer, los jefes de Gobierno de Grecia, Hungría, Noruega, Islandia, Malta, Slovenia y Suecia, y ministros y otros altos funcionarios de decenas de país.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, cuyo país ha acogido a dos millones de refugiados sirios, afirmó que "nadie es inmune ante estos desafíos", y al igual que previamente había hecho ante la Asamblea General, pidió fondos para poder asistir a los refugiados.

Guterres resaltó las problemas que se afrontan para atender a tantas personas: son limitadas las herramientas para prevenir los conflictos, la ayuda humanitaria es "claramente insuficiente" y no hay "vías legales", lo que favorece a las bandas que se benefician con la desesperación de los refugiados.

En una de las intervenciones más críticas, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, echó en cara a los reunidos que no hay consenso internacional ni siquiera sobre las dimensiones del problema.

"No es una crisis humanitaria: es un proceso sin control ni regulación", afirmó Orbán. "Europa no podrá ser capaz de llevar esta carga por sí misma", afirmó el jefe del Gobierno de Hungría, uno de los países de tránsito de refugiados procedentes de Siria e Irak.

Del tema también habló el jefe del gobierno griego, Alexis Tsipras, que también sufre en carne propia el flujo de migrantes, por lo que su país hace frente a "una crisis económica, una crisis de refugiados y una crisis de seguridad".

De México, la titular de Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, pidió "no criminalizar a los migrantes" y evitar que caigan en las redes de explotación.

Y la jefa de la diplomacia europea, la italiana Federica Mogherini, insistió en la necesidad de "construir una asociación" y recordó que en latín la palabra "anfitrión" e "invitado" son la misma.

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