BRASIL VIOLENCIA (Corrección)

Activistas amordazados piden justicia para víctimas de matanza en Sao Paulo

Un grupo de treinta activistas salió hoy a las calles de Sao Paulo para reclamar justicia por las 19 víctimas de la matanza que se vivió en agosto pasado en la región metropolitana de Sao Paulo.

Río de Janeiro, 13 sep (EFE).- Un grupo de treinta activistas salió hoy a las calles de Sao Paulo para reclamar justicia por las 19 víctimas de la matanza que se vivió en agosto pasado en la región metropolitana de Sao Paulo.

Miembros de la organización no gubernamental Río de Paz, que protagonizó un acto similar hace un par de semanas, volvieron a reunirse cerca al Museo de Arte de Sao Paulo (MASP), para reclamar que las autoridades encuentren a los culpables de esta oleada de crímenes que sembró el terror en los municipios paulistas de Osasco y Barueri en cuestión de unas pocas horas.

La matanza se produjo cuando una serie de grupos de encapuchados atacó a varias personas en puntos diferentes de estos dos municipios, en un perímetro de unos cuatro kilómetros, dejando tras de sí 18 muertos y 6 heridos, uno de los cuales falleció posteriormente.

Amordazados y con una pancarta en la que se podía leer "¿Quién mató a los 19?", los activistas mostraron su preocupación porque aún no se haya aclarado este crimen que, de acuerdo con las autoridades, puede haber sido cometido por miembros del Cuerpo de Policía.

En el transcurso de la investigación se encontraron casquillos de armas habitualmente utilizadas por las fuerzas del orden en varios de los lugares donde se produjeron los incidentes.

De hecho, hasta el momento, el único detenido por estos crímenes ha sido Fabrício Emmanuel Eleutério, un policía del cuerpo de elite de la Policía Militar de Sao Paulo.

Además, otros 18 policías militares fueron en su momento sometidos a registros judiciales como sospechosos.

La principal hipótesis que barajan las autoridades es que se trata de un ajuste de cuentas como represalia por la muerte de un guarda municipal en Barueri y de un policía militarizado en Osasco.

Cargando