Malala pide a los países ricos que ayuden a los niños sirios refugiados

La Premio Nobel de la Paz paquistaní Malala Yousafzai pidió hoy a los países ricos del mundo que ayuden a los niños sirios desplazados a causa de la guerra, durante una visita al campo de refugiados de Azraq, en la vecina Jordania.

Ammán, 13 jul (EFE). - La Premio Nobel de la Paz paquistaní Malala Yousafzai pidió hoy a los países ricos del mundo que ayuden a los niños sirios desplazados a causa de la guerra, durante una visita al campo de refugiados de Azraq, en la vecina Jordania.

"Hay países en el mundo que pueden permitirse gastar dinero en armamento, que pueden permitirse gastar dinero en la guerra en Siria, pero han sido bastante tacaños a la hora de (invertir en) la educación", declaró la joven activista ante la prensa.

Malala visitó el campamento, situado a 90 kilómetros al este de la capital jordana y que alberga 20.000 personas, en el marco de una gira para apoyar de la escolarización y la educación de los niños sirios refugiados en el Líbano y Jordania.

Ayer, coincidiendo con su 18 cumpleaños, Malala inauguró una escuela para refugiados sirios en el Líbano, donde 200 jóvenes sirias de entre 14 y 18 años recibirán formación académica y profesional gracias a la Fundación Malala.

La Premio Nobel anunció hoy en Azraq una donación de 250.000 dólares para promover la educación de los menores de este campamento de refugiados, donde sólo la mitad de los niños en edad escolar estaban registrados en las escuelas el año pasado, según datos de la Fundación Malala.

La ONG, en colaboración con las agencias de la ONU para la infancia y los refugiados (Unicef y Acnur), busca que más niños se inscriban en la escuela y otros regresen a las aulas el próximo curso escolar.

De los 455 millones de dólares necesarios para dar educación a los niños sirios, solo se han recaudado 129 millones, según la agencia de la ONU para los refugiados, que calcula que 752.000 menores refugiados no están escolarizados actualmente.

Malala y su fundación hacen campañas a favor de la educación de los niños, sobre todo de las chicas, que como la propia activista tienen dificultades para realizar sus estudios, en muchas ocasiones debido a conflictos armados.

La joven se convirtió en un icono después de que en 2012 sufriera un ataque por parte de los talibanes paquistaníes cuando volvía a casa tras realizar unos exámenes y recibió el Premio Nobel de la Paz en 2014. EFE

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