Arranca el juicio contra Karabatic y otras 15 personas por presuntos amaños

El juicio por estafa contra el jugador de balonmano del Barcelona Nikola Karabatic, su hermano Luka y otras 14 personas involucradas en un partido presuntamente amañado en mayo de 2012, cuando los primeros militaban en el Montpellier, comenzó hoy en el Tribunal Correccional de esa ciudad del sur de Francia.

París, 15 jun (EFE).- El juicio por estafa contra el jugador de balonmano del Barcelona Nikola Karabatic, su hermano Luka y otras 14 personas involucradas en un partido presuntamente amañado en mayo de 2012, cuando los primeros militaban en el Montpellier, comenzó hoy en el Tribunal Correccional de esa ciudad del sur de Francia.

La gran estrella del balonmano galo está imputada por, supuestamente, haber apostado hasta 103.100 euros junto a otros seis jugadores del Montpellier y algunas de sus parejas sobre el resultado de al menos dos partidos de su entonces club.

Los jugadores, así como varios familiares y amigos de estos, apostaron contra la victoria del equipo en un partido de finales de la temporada, cuando el Montpellier ya se había proclamado campeón de Francia y a sabiendas de que una derrota les reportaría enormes beneficios económicos.

Destapado por el organismo público de juegos de lotería, el asunto atrajo inmediatamente la atención de la Justicia francesa.

Tres de los catorce imputados, entre ellos el propio Nikola, negaron haber participado en la apuesta colectiva, si bien el resto, que sí admitió haberlo hecho, eludió reconocer el posible amaño de un encuentro que gran parte -incluidos los hermanos Karabatic- no disputó por lesión.

Al margen del posible fraude deportivo, los jueces investigan si se produjo un delito de apuestas ilícitas, ya que los jugadores de balonmano no tienen derecho a participar en apuestas deportivas.

Tras una larga instrucción de tres años, el proceso, que se prolongará durante al menos dos semanas, convocará a una veintena de abogados y podría conllevar a los imputados una pena máxima de cinco años de prisión y 375.000 euros de multa. EFE

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