Galán: "A pesar de no haber salido a hombros, interiormente me voy contento"

El rejoneador Sergio Galán cortó la única oreja de la función ecuestre de hoy en Las Ventas, aunque acabaría cerrándose la Puerta Grande tras "pinchar" al quinto, pese a lo cual abandonaba la plaza "interiormente contento".

Javier López

Madrid, 6 jun (EFE).- El rejoneador Sergio Galán cortó la única oreja de la función ecuestre de hoy en Las Ventas, aunque acabaría cerrándose la Puerta Grande tras "pinchar" al quinto, pese a lo cual abandonaba la plaza "interiormente contento".

"Hoy es de esas tardes en las que, a pesar de no haber logrado abrir la que hubiera sido mi séptima Puerta Grande en Madrid, me voy satisfecho por la dimensión que hemos dado mi cuadra y yo con dos toros radicalmente diferentes", reconoció el jinete madrileño, aunque conquense de adopción.

"Mi primero ha tenido mucha clase y me ha dejado sacar el concepto que llevo dentro, de engancharlo, torearlo despacio y llevarlo siempre muy cerquita. Ese ha sido el secreto, coserle a la grupa con temple y mucha suavidad para que la faena tuviera también transmisión en el tendido", aseguró.

Después de pasear la oreja de este segundo ejemplar de función, Galán no pudo refrendar la Puerta Grande al fallar en la suerte suprema con el quinto, un toro "muy mansito, que no ha regalado nada", y con el que hizo "un gran esfuerzo" para estructurar faena.

"La pena ha sido que lo he pinchado, pues la faena creo que ha estado a la altura de las circunstancias, los caballos han respondido a la perfección y han dado la cara de sobra, motivo por el que me voy contento de Madrid", concluyó.

El portugués Rui Fernandes, que sorteó los dos toros más complicados de la tarde, se marchaba de la plaza cabizbajo por no haber podido alcanzar "el objetivo", lamentándose de los fallos que tuvo con el descabello en su primero, y de la tardanza en doblar del quinto.

"Uno viene a Madrid con toda la ilusión del mundo, y claro, después de irme de vacío no puedo estar ni mucho menos contento", aseguró el ya veterano jinete de Almada (Portugal).

Sobre su lote, Fernandes manifestó que: "mi primero ha sido complicado, muy informal, sin humillar y muy difícil al final para meter la mano con el rejón de final, de ahí que no haya podido matarlo bien después de cuajar una faena importante; y el otro ha sido también muy desobediente a los engaños, y, después de arriesgar mucho de principio a fin, ha tardado mucho en caer", dijo.

En este mismo tono, Manuel Manzanares, que sufrió un tremendo golpetazo al ser desmontado por su primero, declaró que "ha sido una tarde muy desagradable, primero por el palizón que me he llevado, y después por no haber estado acertado con el rejón de muerte en este sexto".

El momento del percance llegó en su primero, "un toro con ritmo aunque le faltaba un poco de celo y marcaba mucho los adentros. He tratado de llegarle mucho, tanto que ha habido un momento que me he echado muy encima y me ha arrollado. Me he hecho daño en la cadera y en el hombro, lo que me ha condicionado para que no estuviera lo acertado que tendría que haber estado al final", indicó.

"Pero bueno, a pesar del percance, y de haber pinchado al complicado sexto, me he encontrado bien y muy fácil con los caballos", finalizó el jinete alicantino. EFE

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