Turistas llegan a Guatemala para vivir sus solemnes y vistosas procesiones

Guatemala se viste de gala para la Semana Santa, cuando miles de turistas visitan sus principales ciudades con el propósito de contemplar las solemnes y vistosas procesiones que algunos comparan con las más conocidas que se celebran en Sevilla (España).

Patricia Pernas

Antigua (Guatemala), 1 abr (EFE).- Guatemala se viste de gala para la Semana Santa, cuando miles de turistas visitan sus principales ciudades con el propósito de contemplar las solemnes y vistosas procesiones que algunos comparan con las más conocidas que se celebran en Sevilla (España).

Una de las ciudades donde con más fervor se viven las procesiones de Semana Santa en el país centroamericano es La Antigua Guatemala.

El entorno místico del lugar y la devoción mostrada por miles de feligreses hacen que las calles de La Antigua Guatemala sean el escenario de una vivencia inolvidable para devotos y no creyentes.

Pocas regiones guatemaltecas viven la Semana Santa con el recogimiento y sentimiento con que lo hace La Antigua, y por ello esta celebración está considerada como una de las más bellas de todo el planeta.

La Semana Santa de La Antigua ofrece un gran valor artístico en su imaginería, a base de figuras articuladas que cobran vida a través de los cofrades y por sus extensas, multicolores y originales alfombras, con diseños abstractos o figurativos.

Un grupo de turistas españoles comentó a Acan-Efe que se han desplazado por estos motivos, y que hicieron un gran esfuerzo para poder estar presentes y disfrutar en persona del espectáculo.

Marylin, descendiente de mexicanos pero nacida en Estados Unidos, aseguró a Acan-Efe que es el décimo año que acude a estas fiestas, y que nunca dudó "entre venir a Guatemala o a cualquier otro sitio", ya que, a su juicio, la nación centroamericana es el mejor rincón del mundo para vivir esta festividad con tanto "fervor y devoción".

Durante el recorrido de la imagen de Jesús Nazareno y la Virgen de Dolores, las cuales son sostenidas en hombros por cucuruchos (penitentes), se escuchan marchas fúnebres tocadas por bandas que acompañan el cortejo procesional de principio a fin.

Esta festividad confiere a Guatemala durante estos días un aire distinto que no se respira el resto del año.

La Antigua ha preparado con esmero y dedicación un evento que no ha decaído con el paso del tiempo y que ha conseguido, en cambio, mantener la tradición frente al paso de los tiempos.

Fervor y recogimiento para unos, atracción turística y descanso para otros, lo cierto es que miles de visitantes se acercan a Guatemala en estas fechas, en las que las autoridades esperan que unas 317.000 personas se acercan al país centroamericano.

La devoción de cada visitante es particular; pero todos viven, entre capuchones, con fuerza, intensidad, entusiasmo e ímpetu esta importante festividad que finalizará el próximo domingo, con motivo de la Resurrección. EFE

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