El bádminton, listo para prolongar una feliz tradición del olimpismo español

La irrefrenable evolución de la campeona mundial Carolina Marín sitúa al bádminton en inmejorables condiciones de prolongar en 2016 una feliz tradición del olimpismo español, aquella que certifica que en cada edición de los Juegos un nuevo deporte se suma a la relación de los que han ganado alguna vez medalla.

Natalia Arriaga

Madrid, 6 feb (EFE).- La irrefrenable evolución de la campeona mundial Carolina Marín sitúa al bádminton en inmejorables condiciones de prolongar en 2016 una feliz tradición del olimpismo español, aquella que certifica que en cada edición de los Juegos un nuevo deporte se suma a la relación de los que han ganado alguna vez medalla.

Desde los Juegos de Múnich'72, en los que España se presentó habiendo obtenido medalla solo en siete disciplinas, al menos un deporte se ha unido a la lista de podios españoles en todas y cada una de las siguientes once ediciones, hasta alcanzar los 24 que tienen ya historial de podio.

Del programa olímpico de Río 2016, solo el bádminton, el pentatlón moderno, el tenis de mesa y la halterofilia, junto a los debutantes golf (ya estuvo en 1900 y 1904) y rugby, no han dado nunca una medalla a España. La condición de campeona europea y mundial de Carolina Marín en 2014, su fantástico comienzo de 2015 y sus prometedores 21 años hacen de ella la mejor opción para sumar un nuevo deporte a la lista.

"¿Dónde hay que firmar?", se pregunta el presidente de la Federación Española, David Cabello, tan optimista como cauto.

"Si en Río todo se da como se ha dado hasta ahora y Carolina sigue trabajando igual, está claro que va a tener opciones de medalla", señaló a Efe el dirigente. "Pero del mismo modo que su rápida evolución nos ha sorprendido a todos, lo que se espera que pase en 2016 puede ocurrir o no, dependiendo de mil cosas", avisa.

Cabello subraya que la planificación que hace años diseñaron para Marín y otras jóvenes promesas "tenía como objetivo los Juegos de 2020". Pero la onubense "ha asimilado tan bien el trabajo y ha evolucionado tan rápido que ya explotó el año pasado" y ha habido que adelantar a 2016 las expectativas de medalla olímpica.

El presidente, profesor universitario y autor en 2000 de la primera tesis doctoral que se escribía en España sobre el bádminton, considera a Carolina Marín un producto de "la ciencia aplicada al deporte".

A partir de su tesis "se abrieron líneas de investigación que supusieron un conocimiento científico nuevo de este deporte". El análisis del comportamiento motor, los estudios biomecánicos o el uso del vídeo se sumaron "al talento de Carolina, a su trabajo y a una mentalidad ganadora y competitiva, y ha pasado lo que ha pasado", apunta Cabello.

Además, subraya, el técnico Fernando Rivas "ha sabido perfectamente, con su formación y experiencia internacional, cómo aplicar todas esas innovaciones a los entrenamientos y eso ha supuesto un escalón de calidad".

Una de las tareas ineludibles ante los Juegos de Río 2016 será ayudar a Marín a asimilar el éxito y la atención que ha despertado su título mundial, aunque David Cabello está relativamente tranquilo.

"Yo diría que ella es la que mejor ha encajado el éxito en todo el entorno. Pero estamos en el proceso de gestionarlo, porque en un deporte en el que no hay referentes previos esto nos ha descolocado a todos. Hay que reajustarse y replantearse muchas cosas", admite Cabello, que da por hecho que la española será elegida mejor jugadora europea de 2014 en la votación que se acaba de abrir.

En los primeros 76 años de la historia del olimpismo moderno, España ganó medallas en pelota, fútbol, polo, hípica, vela, tiro y hockey. Tras el vacío de las ediciones de 1964 y 1968, el deporte español cogió carrerilla y fue añadiendo medallas en nuevas disciplinas en cada cita.

En 1972 se sumó el boxeo, el 1976 el piragüismo, en 1980 el atletismo y la natación, en 1984 el baloncesto y el remo y en 1988 el tenis.

El 'boom' de Barcelona'92 permitió incorporar a la lista el ciclismo, el tiro con arco y la gimnasia. En 1996 fue el balonmano, en 2000 el taekwondo, en 2004 el voley playa, en 2008 la esgrima y, finalmente, en Londres 2012 el triatlón y la lucha.

En los deportes aún sin medalla dos mujeres son las que parecen tener más opciones de subir al podio en Río dentro de año y medio: Carolina Marín y la levantadora de pesas Lidia Valentín, vigente campeona de Europa y quinta del mundo.

También hay que conceder opciones a los golfistas, con Sergio García y Azahara Muñoz como los mejor situados a día de hoy en el ránking que puntúa para la clasificación olímpica.

¿Cambia mucho la vida de una federación nacional tras una medalla olímpica? David Cabello se muestra escéptico, tras lo ocurrido con el título mundial de Carolina Marín.

"Si te soy sincero, al final creo que eso es un mito. Mucha gente cree que ahora, con el Mundial de Carolina, tenemos a los patrocinadores haciendo cola en la puerta. Pues la verdad es que es muy difícil. Al final, lo que se firma es casi siempre por casualidad, por contactos personales, no porque una empresa tenga la visión, por ejemplo, de servirse del bádminton para abrirse paso en el mercado asiático", apunta.

"Excepto el tenis y la Fórmula Uno, ahora mismo nada puede abrir ese mercado como el bádminton. Pero las firmas no lo acaban de ver. Es una pena, porque hay una oportunidad que no están aprovechando", lamenta el presidente, que, en cambio, sí espera un mejora significativa en cuanto al número de practicantes de su deporte.

"En afición y seguimiento ya lo hemos notado, sobre todo tras la retransmisión por televisión de los partidos de Carolina y la nueva estrategia en redes sociales", indica.

"De ahí a que eso tenga un efecto directo en el número de practicantes... no tenemos herramientas para medirlo, y la traducción en número de licencias no es algo que llegue de un día para otro. Se verá dentro de unos años", prevé el presidente. EFE

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