El debate sobre la reelección presidencial llega a Paraguay

El debate sobre la reelección presidencial ha llegado a Paraguay, defendida por algunas voces de la derecha en favor del actual mandatario, Horacio Cartes, y de la izquierda con el ojo puesto en el expresidente Fernando Lugo.

Santi Carneri

Asunción, 7 oct (EFE).- El debate sobre la reelección presidencial ha llegado a Paraguay, defendida por algunas voces de la derecha en favor del actual mandatario, Horacio Cartes, y de la izquierda con el ojo puesto en el expresidente Fernando Lugo.

Mientras en otras naciones las iniciativas de reforma constitucional han partido de grupos que quieren perpetuar al presidente en funciones, en Paraguay la propia oposición sopesa una enmienda que abra camino a su adalid.

La Constitución paraguaya prevé un mandato presidencial de cinco años y establece que ni el presidente ni el vicepresidente "podrán ser reelectos en ningún caso".

Sin embargo, algunos juristas argumentan que en 1992, cuando se aprobó, el país aun sufría el trauma de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), pero que ahora la democracia paraguaya está más madura.

El partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), de derecha, ha propuesto la reelección de Cartes, un paso que ni siquiera ha dado la agrupación del presidente, el Partido Colorado.

Cartes ha dicho que no le interesa y que ni siquiera quiere hablar del tema.

En la izquierda el político con más tirón por ahora es el exobispo Lugo y una eventual candidatura en las elecciones de 2018 requeriría la misma enmienda constitucional por la que aboga Unace.

"La oposición paraguaya está muy desorganizada, la oposición del Partido Liberal (PLRA) deja un espacio, hay que ampliarlo entre el Frente Guasú (FG), Avanza País y el Partido Demócrata Progresista, y Lugo es un hombre que puede aglutinar a muchos sectores", dijo a Efe el senador Hugo Richer, del FG, el partido del expresidente.

Richer admitió que, si bien el Frente Guasú no ha escogido aun a su candidato presidencial, "se habla mucho de Lugo".

"Hay varias vías, una es la reforma de la Constitución para la reelección. Hay un espacio donde discutir y hay tiempo", aseguró el legislador.

Una página creada en la red social Facebook el pasado febrero llamada "Fernando Lugo 2018" acumula ya unos 19.000 "me gusta", un número muy alto en un país de 6,7 millones de habitantes donde los pobres carecen de acceso a internet por su elevado costo.

El FG anunció hoy que Lugo dejará temporalmente las actividades como presidente del partido, a petición propia, para concentrarse en su labor como senador y en el contacto con las bases.

Según Richer, Lugo necesita en este momento un espacio que vaya más allá del Frente Guasú.

"Muchos sectores liberales y colorados expresan su descontento, hay mucha comparación sobre todo en las clases más populares sobre lo que hizo Lugo y lo que hace este Gobierno", explicó el político, uno de los cinco senadores del FG.

Lugo, que era conocido como el "obispo de los pobres", abandonó su actividad religiosa en el paupérrimo departamento de San Pedro para ser candidato a la presidencia en 2008.

Al frente de una coalición entre el Frente Guasú ("grande" en idioma guaraní), formado por grupos de izquierda y campesinos, y el PLRA, Lugo desbancó del Ejecutivo al Partido Colorado por primera vez en casi 60 años.

En 2012 fue apartado de la presidencia en un controvertido juicio parlamentario de 48 horas, llevado a cabo a raíz de una masacre de 17 personas entre policías y campesinos que conmocionó a la sociedad paraguaya, ocurrida una semana antes, y que aún no ha sido esclarecida.

Argentina, Brasil y Uruguay consideraron ese proceso como un "golpe de Estado parlamentario".

Le sustituyó su vicepresidente, el liberal Federico Franco, cuyo fugaz Gobierno estuvo plagado de denuncias de corrupción contra ministros y funcionarios de menor rango.

En 2013 Cartes, un empresario multimillonario del Partido Colorado que votaba por primera vez, ganó las elecciones.

Tras los comicios, los liberales firmaron un pacto con los colorados para repartirse puestos de poder en el Congreso, lo que a juicio del FG ha debilitado el papel de oposición.

Según Richer, las reformas sociales emprendidas durante el Gobierno de Lugo calaron hondo en la sociedad paraguaya, que ahora no quiere renunciar a los servicios sanitarios y educativos que aunque precarios, aumentaron durante aquel período.

El senador afirma que la primera pregunta que le hacen cuando visita el interior del país es si Lugo va a ser candidato. EFE

Cargando