HRW denuncia la desaparición en Tailandia de un opositor a la junta militar

La organización defensora de derechos humanos "Human Rights Watch" (HRW) denunció hoy la desaparición de un activista de 47 años opositor a la junta militar que rige Tailandia y que supuestamente fue arrestado por un grupo de soldados el pasado viernes en Bangkok.

Bangkok, 10 sep (EFE).- La organización defensora de derechos humanos "Human Rights Watch" (HRW) denunció hoy la desaparición de un activista de 47 años opositor a la junta militar que rige Tailandia y que supuestamente fue arrestado por un grupo de soldados el pasado viernes en Bangkok.

Kittisak Soomsri, miembro del Frente Unido Nacional por la Democracia contra la Dictadura, más conocidos como "camisas rojas", se encuentra en paradero desconocido después de que su familia recibiera una llamada anónima informando de que había sido puesto bajo custodia conforme a la ley marcial que sigue vigente en el país.

Los captores indicaron que Kittisak iba a ser interrogado en las dependencias militares y puesto en libertad al cabo de siete días si él y su familia cooperaban.

No obstante, las autoridades militares no han admitido la autoría del arresto del activista, señala un comunicado publicado este miércoles por HRW.

"La desaparición forzada de Kittisak Soomsri muestra la indiferencia insensible de los militares tailandeses por los derechos fundamentales amparándose en la ley marcial", señaló Brad Adams, director para Asia de la organización pro derechos humanos.

Adams reclamó que las autoridades militares informen "de inmediato" sobre el paradero del activista y que la ley marcial, impuesta desde el pasado 20 de mayo, sea "revocada en todo el país para asegurarse de que otros actos no son realizados en circunstancias similares".

Soldados con ropas civiles irrumpieron en un centro de formación para docentes la noche del día 5 y procedieron al arresto de Kittisak.

Al día siguiente la familia presentó una denuncia ante la Policía, pero, al llegar al escenario del incidente, los soldados ya habían eliminado los registros de las cámaras de seguridad, apunta "Human Rights Watch".

Desde el golpe de Estado ejecutado por los militares el pasado 22 de mayo, centenares de políticos, activistas, académicos y periodistas han sido detenidos, intimidados y obligados a renunciar a toda actividad política de oposición o crítica al nuevo régimen militar.

La junta militar ha aplicado la censura a los medios y prohibido actos simbólicos como la lectura del libro de George Orwel "1984" o repartir bocadillos en lugares públicos.

Naciones Unidas expresó la semana pasada su "seria preocupación" por las crecientes restricciones contra activistas y actos que tratan la vulneración de derechos humanos en Tailandia.

Los generales golpistas pretenden acometer una serie de reformas políticas, sociales y económicas que, según anunciaron, culminarán en octubre de 2015 con la convocatoria de elecciones parlamentarias. EFE

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