Fujimori se reunirá con Albright tras conversar con Gaviria
El presidente de Perú, Alberto Fujimori, enfrentado a una crisis política que lo obligó a convocar elecciones anticipadas, tenía planeado entrevistarse el viernes con la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, en medio de una sorpresiva visita a Washington.
WASHINGTON, - El presidente de Perú, Alberto Fujimori, enfrentado a una crisis política que lo obligó a convocar elecciones anticipadas, tenía planeado entrevistarse el viernes con la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, en medio de una sorpresiva visita a Washington.El jueves, Fujimori se entrevistó por más de una hora con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, en la sede del organismo en Washington.Mientras legisladores peruanos advertían en Lima sobre la posibilidad de un golpe de estado, Fujimori parecía estar en busca de respaldo internacional para su plan de supervisar la transición de Perú a nuevas elecciones presidenciales, en las cuales él no participará.Además, aún tiene que resolver el futuro de su ex asesor de inteligencia, Vladimiro Montesinos, quien desató la crisis con su implicación en un escándalo de corrupción y quien podría ser aún la clave para su conclusión.Temiendo que la presencia de Montesinos en Perú pudiera ser una causa de inestabilidad, Albright dijo que Estados Unidos ha ayudado a persuadir a Panamá a ofrecerle asilo político.Montesinos, viejo aliado y gestor de soluciones de Fujimori en sus 10 años de gobierno, voló el pasado fin de semana a Panamá en busca de asilo, en una medida respaldada por la OEA y Estados Unidos, que temían que su influencia sobre las fuerzas armadas pudiese desestabilizar aún más al país.Panamá lo recibió y accedió a dejarlo permanecer allí por algunas semanas, pero hasta ahora no le ha otorgado un asilo formal.El ministro de Asuntos Exteriores de España, Josep Pique, dijo el jueves a la emisora de radio Cadena Ser que Madrid está intercediendo para encontrar asilo a Montesinos en el norte de Africa, probablemente en Marruecos. Fujimori ha sido un aliado clave de Washington en la lucha contra el narcotráfico y la guerrilla, pero un socio más bien incómodo, en vista de su estilo autocrático de liderazgo.La OEA y Washington lo han presionado para que implemente reformas democráticas desde que fue elegido en mayo para un tercer período presidencial, en un proceso electoral que tanto internamente como en el extranjero fue condenado como fraudulento.El viaje de Fujimori a Washington enfureció a la oposición, deseosa de que el presidente dedique su tiempo a mantener la calma en Perú, donde algunos legisladores creen que los simpatizantes de Montesinos en las fuerzas armadas podrían tratar de socavar la transición a nuevas elecciones.Sin embargo, algunos analistas interpretan la ausencia de Fujimori como un indicio de su confianza de que está en control."Las fuerzas armadas no son una entidad independiente y están demasiado divididas como para montar un golpe", dijo David Scott Palmer, un especialista en temas peruanos con la Universidad de Boston."El viaje de Fujimori podría apreciarse como una manera de formalizar el papel de la OEA en la transición y de conseguir alguna legitimidad para el calendario que él desea", agregó.Legisladores de oposición han presionado a Fujimori para que entregue el poder dentro de unos meses.El escándalo comenzó el 14 de septiembre, cuando un programa investigativo de la televisión peruana mostró imágenes en las que Montesinos parecía estar pagando un soborno de 15.000 dólares a un diputado de oposición para que se pasara a la bancada oficialista en el Congreso.Unos días después, Fujimori convocó a elecciones anticipadas y luego cesó a su antiguo aliado.Fujimori montó un "autogolpe" en 1992, cuando disolvió el Congreso, reestructuró el Poder Judicial y suspendió algunos artículos de la Constitución, con el respaldo de los militares.




