ELN LIBERA A TRES SECUESTRADOS EN IGLESIA PERO RETIENE A TRES MAS
La guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejó hoy en libertad a tres de los secuestrados en una Iglesia de la ciudad de Cali, con lo que sólo quedan en su poder otras tres personas, según cifras oficiales.
La guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejó hoy en libertad a tres de los secuestrados en una Iglesia de la ciudad de Cali, con lo que sólo quedan en su poder otras tres personas, según cifras oficiales.
El nuevo grupo de liberados está compuesto por Patrick Martínez, Francisco Laverde y Flavio Reyes, quienes fueron entregados a sus familiares en el área rural de la localidad de Jamundí, a 19 kilómetros al sur de Cali, informaron sus allegados.
Estas tres personas eran parte del grupo de cerca de 170 feligreses de la iglesia La María, en un barrio de clase alta de Cali, que fueron retenidos por el frente "José María Becerra" del ELN, que irrumpió el 30 de mayo pasado en plena misa.
La cifra de secuestrados nunca fue fijada plenamente, pues, al parecer, hay algunas familias que no informaron a las autoridades de sus desapariciones.
Según datos de la Fiscalía, sólo quedarían en poder del ELN tres personas, pero versiones extraoficiales indican que estos podrían ser once.
Las liberaciones por pequeños grupos se han venido registrando desde agosto, en "gestos de buena voluntad" de los rebeldes, gracias a la mediación de la Iglesia Católica y de figuras de la vida pública colombiana, y por la reanudación de los contactos para un diálogo de paz entre el ELN y el Gobierno.
Sin embargo, la Policía de Cali ha denunciado que las entregas de retenidos no han sido gratuitas y que algunos de ellos han tenido que pagar rescates, como exigió el ELN un mes después del secuestro, aunque se creyó en un principio que era político.
La liberación de todos los cautivos de La María, así como las de otros dos grupos de secuestrados por el ELN en retenciones masivas, ha sido la exigencia del Gobierno del presidente Andrés Pastrana para entablar conversaciones de paz con la organización alzada en armas.
De la misma condición dependía que el Gobierno facilitara la desmilitarización de un territorio del país para que se pueda celebrar la "convención nacional" acordada por el grupo rebelde con representantes de distintos sectores de la sociedad colombiana, en la que se hablará de los problemas de Colombia y de su futuro




