Hernán Peláez recuerda cómo se creó La Luciérnaga
Sin lugar a duda, La Luciérnaga a través de sus 30 años siempre estará relacionado a Hernán Peláez.

Hernán Peláez habla de los 30 años de la Luciérnaga
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Siempre La Luciérnaga estará asociada a un nombre, y es el de Hernán Peláez, que eternamente estará relacionado con la creación de este programa nacido bajo la necesidad de acompañar a los colombianos en el racionamiento de energía durante la presidencia de César Gaviria.
"Yo recuerdo (...) fue tanto tiempo, era las 5 de la tarde, eso fue un lunes, creo -si no estoy mal- que había un programación normal y de pronto nos convocaron a la sala de juntas de la presidencia de Caracol", allí fue cuando le dijeron a Peláez que necesitaban un programa para acompañar a los colombianos por el racionamiento de energía que se anunció el 2 de marzo de 1992.
El equipo de ese momento supuesto que se debía hacer "una composición de programas", algo que nació sin ningún estudio como se hace actualmente, afirmó Peláez.
Se pensó qué era lo que necesitaba o pensaban las personas en ese momento en medio de esta coyuntura en el país: "no hay servicio de energía, entonces, el señor llega a la casa a las 6 de la tarde, no hay televisión, no hay lámpara para leer un periódico, una revista; los edificios no tenían las plantas que tienen hoy, pero pronto había un radio transistor", fue una de las primeras ideas que recogió Peláez y su equipo.
"Se sabía que iba a ser las personas en los automóviles (el público objetivo de este nuevo programa) porque, claro, entre 4:30 p.m. o 5 de la tarde la gente va estar en el automóvil y tiene un radio", señaló Peláez.
Qué debía tener este nuevo programa, fue la primera pregunta con respuesta: "Pongámosle música de antes para ver si de pronto se acuerda de una novia, pero no había porque en el sistema informativo desapareció la discoteca entonces tuvimos que recurrir a los vinilos", recordó Peláez, quién le pidió a María Del Socorro Valencia presupuesto para tener música, y le dieron $150.000 pesos mensuales para tener más discos.
Qué más debía tener el programa, fue la otra pregunta con respuesta para Peláez y su equipo: La idea era poner a pensar a las personas, preguntarles, por ejemplo, dónde quedaba el río Mitú, luego pensaron en transmitir poesía, "A trabajar la memoria, porque no tenía más nada los compañeros colombianos".
"Ya teníamos historia, geografía, poesía, música y algunos datos inútiles cómo cuánto vale la carga de café o el dólar", ya sentía Peláez que tenían una estructura para el programa.
Con el tiempo, los sonidos colombianos con la sátira y las noticias se mezclaron de la mano de Carrasquilla, Miguel Ángel y los trovadores de Medellín, y después llegaron los Marinillos, entre otros.
Se intercaló con el tiempo la trova con otros ritmos y "se empezó adaptar música boleros, tangos y darle otro como otro matiz, fue muy importante el aporte de las musicales", dijo Peláez, quien agregó que poco a poco se llegó al componente central del programa que no ha cambiado desde hace 30 años, pues es la esencia del mismo.




