Hora 20

¿Se vale el insulto en las redes?

La decisión es vista por los panelistas como incompleta y por ello advierten sobre algunos riesgos ante la ausencia de alguna regulación.

Este jueves la Corte Constitucional se pronunció sobre las ofensas en las redes sociales. Para ello fijó los límites a la libertad de expresión en las redes y los casos en que debe mediar el fallo de un juez.

La ponencia acogida considera que usar términos como estafador o ladrón en redes, donde hay la posibilidad de replicar, no debe ser objeto de una medida de un juez.

Según el magistrado José Reye "las obligaciones del juez van más allá de corregir el mal lenguaje de los ciudadanos".

Pero de las cuatro tutelas estudiadas, la Corte sí protegió los derechos de un ex funcionario de Sayco que durante siete años fue tratado en Youtube y Facebook de “ratero, mafioso y corrupto". Y en este caso la Corte tuvo en cuenta la reiteración del insulto por siete años, hecho que afectó la dignidad del ciudadano agraviado.

Insuficiente

En su análisis sobre el alcance de la decisión del Tribunal constitucional, Gabriel Silva, columnista y ex embajador, considera que deberían existir regulaciones de alcance nacional e internacional y una justicia que actúe en las redes en tiempo real cuando haya contendidos con alcance destructivo. Para el ex ministro, la Corte Constitucional no tuvo en cuenta que hay bodegas de fábricas de trinos desde donde se agrede.

“La decisión aclara parcialmente las pautas, que deben ser repensadas. Es insuficiente el fallo de la Corte”, dijo.

Sandra Borda, politóloga y docente, dice que desde el inicio de las redes se ha abierto camino que la libertad de expresión también es ilimitada y en ese sentido no se puede acabar con la reputación a diestra y siniestra.

Sin embargo destaca que redes como Twitter hay expertos en muchos temas que aportan y ese tipo de contenidos son los que no se deben limitar porque corresponde a una fuente de producción de ideas.

Según Juan Carlos Flórez, concejal e historiador, una cosa es un debate caliente y otra atizar a los seguidores para que linchen o agredan a otras personas es un delito y ahí no cabe excusa de que se está ante la violación de la libertad de expresión.

“Acá se están pasando por la faja ciertos códigos éticos por parte de algunas empresas. Hay posibilidades de regulación”, dijo.

Dice que el fallo asume que la red es un conglomerado de individuos y no tiene en cuenta que algunos actúan como medios.

Desde la visión de Marcos Peckel, profesor y columnista, las empresas dueñas de las plataformas en las redes tiene capacidad de ejercer control sobre el contenido que viaja por ellas y también los gobiernos pueden obligarlas a tomar ciertas medidas.

“El debate se está dando en todas partes. Creo que es un debate que apenas se está dando, después viene cómo se va a aplicar la ley”, dijo.

Sin embargo, anota que existen muchos climas en la red, y cada quien elige en cuál se mete.

 

 

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