Delicias hechas con plátano caldense, a la conquista del mercado

Otro emprendimiento en el agro que demuestra el ingenio, la creatividad para salir adelante en los procesos productivos.

Aprovechando que vive en una zona con algunas de las plantaciones de plátano más grandes del departamento, Fredy Vargas Toro y su esposa llevan varios años trabajando con mucho esfuerzo en su microempresa familiar dedicada a procesar esta materia prima abundante en la región, para convertirla en productos que buscan llegar a la mesa de todos los caldenses.

Dice que no ha sido fácil darse a conocer en el municipio de Belalcázar, pero que poco a poco la gente empieza a reconocer sus productos en la población y otras localidades del bajo occidente de Caldas y Risaralda.

"Tenemos presencia desde hace unos meses en varios almacenes de cadena, aunque estamos en la parte final de la tramitación del código de barras para que los pedidos sean más grandes aún, lo que podría implicar que busquemos el plátano en otros lugares cercanos o hacer convenios con algunos dueños de fincas que hay en Belalcázar para asegurar la cantidad que lleguemos a necesitar", explicó.

Y añadió que al utilizar un producto ciento por ciento natural y muy fácil de moldear, ya sea de la variedad Guayabo, Comino o Mareño, puede hacer frituras y diversos productos como tortas y arepas aunque es indispensable que el plátano esté verde, antes de someterlo al proceso de remojo.

Una vez que está blando lo convierte en pequeñas esferas como si fueran buñuelos, que van al fondo del aceite en un inicio pero que al llegar a su temperatura ideal salen a flote para luego darles forma y congelar, quedando listos para la distribución en los supermercados del departamento.

Un manjar hecho en Belalcázar que usted puede degustar solo o acompañado de todo tipo de carnes y encurtidos, seguro que le dará una grata experiencia a su paladar.

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