Día del campesino

A sus 76 años, doña Vitalia todavía toma con firmeza su azadón

Con lo que le producen dos fanegadas de tierra, esta mujer boyacense es ejemplo para las nuevas generaciones del campo.

Finca en Sotaquirá, Boyacá /

Tiene 76 años de edad, se levanta todos los días antes de las cinco de la mañana y, sin dudarlo, sale a repasar el estado en el que amanecen una vaca, unas pocas gallinas y ovejas. Luego de darles de comer y de consumir su propio desayuno, toma el azadón y se va hacia sus cultivos de moras, hortalizas y “hasta duraznos”, según dice.

Ella se llama María Vitalia Suárez Toca, tiene su finca en el municipio de Sotaquirá y habló con Al Campo, de Caracol Radio, durante un evento que recientemente se realizó en la localidad de Samacá.

“Me quedé en el campo porque sufrí mucho en la ciudad pagando arriendos y criando a mis hijos”, dijo doña Vitalia, que no abandona su ruana color café ni su sombrero, del que se protege del sol que quema muy duro la piel con el frío de estas tierras.

“Estamos asociados para trabajar. Mis hijos me ayudan con plata. Ellos están en la ciudad”, son frases que con su lenguaje muy coloquial expresa en el diálogo con Al Campo y entre risas se lamenta por sus hijos: “cometí el error de educarlos para la ciudad y me dejaron sola”.

No duda un instante para hablarnos sobre su rutina de labriega: “Yo echo azadón, lo tengo acoplado a mis manos. Me levanto a las 5 de la mañana, siembro, desyerbo, y trabajo hasta con la fumigadora cargada”.

En la entrevista, que puede escuchar en el archivo anexo, admira su condición: “uno vive como un rey, qué estrés puede tener allá”, asegura. Escúchela en Al Campo:

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