La colombiana que ha vivido de cerca el hambre y el conflicto en África

Mónica Camacho trabaja con médicos sin fronteras, su trabajo principalmente ha sido en África, Somalia, Angolia, Kenia.

Esta bogotana empezó a coordinar labores en Sudán, un país que había estado en una guerra civil y que se encontraba en ese momento con diferentes conflictos del pasado y del presente, allí se volvió una experta en el manejo de la gestión de seguridad y de equipos.

Desde hace 4 años es la responsable de la oficina nacional de Nairobi y por el momento está ayudan en varias emergencias en Sudán con el movimiento civil que ha derrocado al presidente Omar al-Bashir, también tiene presencia en la en Etiopía donde hay una grave emergencia nutricional.

De las cosas más duras y fuertes que le ha tocado vivir es el manejo de seguridad ya que está a cargo de situaciones importantes y definitivas, por ejemplo, bajo su mando están personas cerca de combates que tienen que lidiar con grandes cantidades de jóvenes armados, entonces cualquier decisión que tome puede ser perjudicial para ellos.

Para Mónica tomar decisiones sobre la vida de una persona es lo más difícil de su trabajo, ya que muchas veces por las condiciones terrestres y de combate no logran trasladar a las personas hasta un centro médico para así brindarles toda la atención que necesitan “a veces sabes que hay pacientes que por más que se intentes salvarlos, las condiciones no permiten ayudarlos, es muy triste saber que se van a morir , esto es muy duro, es de los aspectos más difíciles que he tenido que manejar.”

De las más satisfactorias de su trabajo destaca los resultados de su labor de ayuda a los niños y familias de la región, a diario ve como arriban infantes desnutridos, lastimados, quemados e incluso inconscientes en brazos de sus padres, estos llegan después de atravesar como lo dice Mónica grandes ríos con animales peligrosos como cocodrilos, y serpientes entre otros obstáculos que hace que el camino de los pacientes sea aún más tortuoso.

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