Cita fallida con la minga: ¿y ahora qué?

Vocero de los gremios afirma que el desplante al presidente no tiene sentido y se nota que ha habido insensatez de parte del CRIC y de la minga.

No hubo reunión entre el presidente Iván Duque y los delegados de la minga indígena en Caldono. Hubo silla vacía, en otras palabras, hecho que abrió el debate en Hora 20.

La razón básica es el desacuerdo sobre el sitio del encuentro pues mientras el presidente, advertido de los riesgos de seguridad, escogió un sitio cerrado, la Casa Lúdica, unos 4 mil indígenas lo esperaban en la plaza principal.

El presidente esperó tres horas a unos 200 delegados de las comunidades indígenas. Estaba acompañado de garantes como el Procurador General y representantes de la ONU y la OEA.

Duque lamentó que no hubieran valorado “el gesto del Estado y que se haya rechazado la posibilidad de tener este encuentro”, mientras que los indígenas dijeron que aunque la minga le brindó todas las garantías de seguridad con la guardia indígena, el presidente “no aceptó el diálogo y dejó al pueblo esperando".

El encuentro buscaba sellar los acuerdos alcanzados el sábado pasado, pero desde anoche hubo tensión con la advertencia del fiscal Martínez de que se estaría intentado atentar contra el presidente durante el acto de hoy.

Un desacierto

Según Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC, el país no puede volver a la idea que para negociar con el Estado se debe recurrir a las vías de hecho.

Afirmó que lo ocurrido este más pudo haber estado “programado para hacerle el feo al presidente”.

Para Juan Carlos Losada, representante liberal a la Cámara, una de las consecuencias de lo ocurrido en Caldono es que el sector más radical del Centro Democrático afirme que esa no era la manera de dialogar y que era necesario el uso de la fuerza.

“El diálogo social debe ser una obligación del Estado y la primera fórmula para mitigar conflictos sociales”, dijo.

Sandra Borda: Politóloga, politóloga y docente, al comentar el desencuentro con la minga dijo que le parece legítima tanto la resistencia de los indígenas como la preocupación del gobierno por la seguridad del presidente Duque en la zona.

La analista lamentó que no se pueda hacer política en plaza pública, una amenaza que se suponía ya se había superado.

También expresó preocupación por un eventual escenario de incumplimientos a las comunidades indígenas.

 

 

Cargando