Este es el balance final de la jornada de paro en la ciudad de Cali

Una noche tensa y crítica vivieron los caleños por los desmanes presentados en la ciudad

Tras la jornada de caos y zozobra que se vive en la capital del Valle por los casos de vandalismo en el interior de las unidades residenciales, viviendas y establecimientos comerciales, las autoridades dieron un parte de tranquilidad, situación que en algunos sectores y en redes sociales es completamente diferente.

Según la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, las protestas en municipios como Buenaventura, Palmira, Buga, Tuluá Y Cartago se llevaron en completa calma a excepción de zonas como Villagorgona y Jamundí, la cual ya había sido controlada.

Sin embargo, al manifestarse sobre la difícil situación por la que atraviesa Cali, precisó que muchos hechos fueron reales y otros simplemente para generar histeria.

"Hay completa normalidad en Cali, por supuesto que hay algunos sectores donde buscan seguir con sus acciones vandálicas. El toque de queda ha generado unos buenos resultados y ya en este momento, la ciudad está tranquila", concluyó la primera mandataria del Valle.

Por su parte, el general William Ruiz, delegado de la presidencia para tomar el mando de la Policía Metropolitana de Cali, indicó que la movilización fue pacífica, donde posteriormente se generaron hechos vandálicos que dejaron como saldo 46 policías lesionados.

"Las redes sociales cumplen su deber y en este caso nos desinforman con todas las actividades que se estaban realizando en algunos apartamentos de la ciudad, tenemos 115 capturados para su respectiva judicialización, 51 personas lesionadas, 56 saqueos, 19 buses vandalizados, 5 estaciones del MIO que fueron afectadas en sus instalaciones. En las próximas horas llegarán a la ciudad 700 hombres más desde la ciudad de Bogotá y Cauca para mejorar la seguridad", puntualizó Ruiz.

Hasta el momento, algunos caleños siguen reportando desmanes en sus sectores y han decidido turnarse en la madrugada, para cuidar sus viviendas ante las amenazas de los encapuchados que buscan entrar a sus recintos.

Cargando