Víctimas de masacres en Bolívar siguen reclamando verdad y justicia

Se trata de Los Guáimaros y El Tapón, dos matanzas que aún no han sido esclarecidas por el estado colombiano

El próximo 30 y 31 de agosto, familiares de las víctimas de la masacre de Los Guáimaros y El Tapón, se reunirán en San Juan Nepomuceno para recordar y honrar a sus parientes e insistir ante las autoridades judiciales en su reclamo de verdad y justicia.

Este es el aniversario 17 de la tercera masacre más grande ocurrida en Los Montes de María, después de las de El Salado y Macayepo, y la cuarta vez que las familias se reúnen en torno a actos religiosos y encuentros con representantes de instituciones que conocen un proceso judicial que ha tenido muy pocos avances, al punto que hoy no se conocen responsables.

Según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, esta conmemoración comienza el próximo viernes 30 de agosto a las 9 de la mañana con un encuentro de las familias con representantes de la Fiscalía, la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo, y la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV).

El objetivo de este encuentro, destaca la entidad de gobierno, es revisar los avances de las investigaciones y hacer un balance de los compromisos que se han hecho varias de estas instituciones con las víctimas.

Las familias insistirán ante la Defensoría del Pueblo para que se les asignen defensores públicos en los procesos que se siguen en la Dirección de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación y ante Justicia y Paz. Así mismo, llamarán la atención para que se agilicen dichos procesos, ya que en tres años podría ocurrir su prescripción ante la justicia ordinaria.

Las familias, agrupadas actualmente en la Asociación de Luchadores por la Verdad y la Justicia de Los Guáimaros y El Tapón, solicitarán a la Procuraduría investigar y eventualmente sancionar a las entidades y funcionarios que llevan el proceso juducial, en virtud de los 17 años de impunidad de la masacre.

El primer día de la conmemoración cerrará con una misa en la iglesia principal de San Juan Nepomuceno, a las 6 p.m., y la apartura de una muestra fotográfica en el Museo Itinerante de la Memoria y la Identidad de los Montes de María, que durante un mes tendrá sus puertas abiertas en la plaza principal del municipio. La muestra la componen 15 imágenes del joven fotógrado Luis Gabriel Salcedo, de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

El día 31 de agosto se realizarán actos culturales en espacios públicos, entre ellos la siembra de plantas en el monumento a las víctimas que reposa en el Parque Olaya del municipio, obras de teatro en una insitución educativa, y el cierre estará a cargo de la directora del Museo Itinerante de la Memoria, Soraya Bayuelo.

Sobre la masacre

La masacre ocurrió el 30 y 31 de agosto de 2002 en las fincas El Tapón y Los Guáimaros. El primer día, hombres armados torturaron y asesinaron a 8 campesinos que trabajaban en los mencionadas fincas. Al día siguiente, 7 familiares y amigos de las primeras víctimas, quienes viajaron a rescatar los cuerpos, también fueron asesinados. Este hecho provocó además el desplazamiento de familias de los corregimientos vecinos de Corralito y San José del Peñón.

En el hecho murieron Danilson Cantillo Meléndez, Eberto Federico Meléndez, Manuel Tapia Pájaro, Francisco Contreras Lang, Eugenio Mercado García, Manuel Yepes Muñoz, Sergio Herrera Barrios, Joaquín Ortega, Manuel Luna Barrios, Andrés Romero Quintana, Rafael Barrios Serrano, Roberto Blanco Rodríguez, José Luis Contreras Ardila, Rafael Santana Manjarrés y Rider Ramírez Cantillo.

Los cuerpos de las víctimas solo fueron sacados del lugar de la masacre el 5 de septiembre en un helicoptero que los dejó en la cancha de fútbol del pueblo, de donde fueron trasladados hasta el cementerio y sepultados en avanzado estado de descomposición.

En su momento, la masacre fue atribuida por las autoridades a las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia, FARC, y otras versiones apuntaban a grupos paramilitares en alianza con terceros. A la fecha ninguno de los actores armados con presencia en la región en la época de los hechos ha reconocido su participaciónb en la masacre y la Fiscalía tampoco ha determinado responsables.

 

 

 

 

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