Hasta en las cárceles deben pedir permisos los cineastas en Medellín

Los realizadores y productores deben hablar con Dios y con el diablo para rodar una película: Javier Mejía.

La extorsión en Medellín es generalizada: desde una humilde casa, hasta un negocio de una marca reconocida debe pagar por la supuesta seguridad o para que les permitan trabajar.

La producción de cine no es ajeno a este grave problema social ya que a los productores les toca conocer muy bien la ciudad para poder pedir los correspondientes permisos y pagar por ellos a los ilegales en diferentes zonas de la ciudad.

Esta es una experiencia  que ha conocido sobre el tema, y compartió el señor Javier Mejía, reconocido director de cine, televisión y guionista, en diálogo con Caracol Radio. Contó que conoce varios casos en los que sus colegas han tenido que ir hasta las cárceles a conseguir un permiso para estar en determinada zona de la ciudad, porque, según afirmó, “es donde está el poder real de la ciudad, en algunos casos”.

Dijo que la suma de dinero, va de acuerdo con el presupuesto de la película, y lo grave del asunto en que en algunos lugares no solo basta hablar con la policía, porque también se debe hacer con los ilegales.

Hay zonas muy complicadas, donde hay que hablar con Dios y con el diablo para poder rodar, entonces nunca sobra, eso depende mucho del productor, de cuanto conozca la ciudad y su experiencia para poder salir bien librado del asunto”, destacó el cineasta Mejía, a través de Caracol Radio.

El señor Mejía también describió que son diferentes las negociaciones dependiendo de quién maneje la zona, y reiteró que la situación no es nueva y siempre se han pagado las cuotas exigidas para que les permitan trabajar.

Medellín es una ciudad dividida en fronteras territoriales que las manejan diferentes combos, entonces donde vas a estar con un equipo de treinta o cuarenta personas y si no tienes asegurada el cuidado de tu quepo y el permiso de quien domine esas esquinas estas a la buna de Dios y te puede pasar cualquier cosa”, remarcó el cineasta.

Agregó que esta situación se reporta en todo el país, pero habla de manera directa de Medellín, porque ha conocido casos de colegas que le han manifestado la problemática.

No obstante, admitió que desconoce si en su momento esos colegas han denunciado o han advertido a las autoridades sobre esas anomalías y delitos. Pero reconoce que la situación es compleja aunque es la única manera de asegurar el éxito de la producción, por lo menos en el rodaje.

El señor Javier Mejía estará este miércoles, 12 de junio, en un conversatorio con Víctor Gaviria, también director de cine, en la Biblioteca Pública Piloto, donde abordarán este y muchos otros asuntos de cómo es hacer cine en Antioquia.

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