Se rindió homenaje a víctimas de la bomba del parque San Antonio

24 años después del ataque, los familiares de las personas que murieron allí y los mismos sobrevivientes, dicen que el dolor sigue intacto.

Este lunes 10 de junio se cumplieron 24 años de la detonación de una bomba con 10 kilogramos de dinamita que le ocasionó la muerte a 23 personas, cuatro menores de edad. El hecho ocurrió en el Parque San Antonio, pleno centro de Medellín.

Varios familiares de las víctimas y sobrevivientes de ese hecho doloroso que ocurrió en el año 1995, llegaron hasta el pájaro de bronce, escultura del maestro Fernando Botero, la cual quedó destruida por la onda explosiva. Todos dejaron una rosa blanca en el sitio de la explosión y recordaron a los fallecidos.

Natalia Ocampo Osorio, sobreviviente que para la época tenía 10 años y quien además, perdió a sus dos padres, recordó el momento más duro de su vida.

“Cuando ocurrió la explosión, yo recuerdo que volé en el aire, pero yo nunca perdí la conciencia, me iba a parar y las piernas no me respondían, me las toqué y las sentí heridas. Comencé a arrastrarme y como no había luz comencé a llamar a mi mamá, escuche su voz que me preguntó qué como estaba y me dijo que buscar ayuda, que ella iba a buscar a mi papá”, relató.

Contó también, que desde lo ocurrido no había vuelto al lugar que hoy le hace sentir dolor y tristeza, pero que poco a poco ha ido sanando las heridas en el corazón.

Marta Mosquera, es una mujer afrodescendiente, que se salvó de morir, ese día regresó a su casa minutos antes de la explosión, porque el día domingo tenía clase y debía presentar varias tareas, pero otros compañeros de clase si fallecieron.

Al día siguiente yo llegó al parque con mi bolsito y todas mis tareas echas y me encuentro con esta noticia tan impactante, que fue encontrar a mis compañeros en pedazos, porque incluso ya habían lavado, pero todavía habían pedazos de piel en el piso, fue una cosa muy fuerte”, describió la señora Mosquera.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, acompañó el acto solemne que inició con un minuto de silencio, luego se recordó a las 23 víctimas nombre por nombre.

Eso es lo que tenemos que hacer, contar esa historia pero del lado de las víctimas, no de los victimarios, y que nunca se nos olvide el dolor que ha generado esa droga, ese maldito narcotráfico que ha generado tanto dolor en nuestro país”, recalcó el señor alcalde.

Los archivos de prensa de la época, indican que la detonación de la bomba fue ordenada por alias “El Alacrán”, un narcotraficante del cartel de Cali para la época, presuntamente como intimidación y amenaza contra el Ministro de Defensa de entonces, Fernando Botero, hijo del escultor del pájaro que recibió toda la metralla, supuestamente por la captura del jefe de ese cartel, Gilberto Rodríguez Orejuela.

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