Pasto, tierra de Carnaval

Los Quillasingas no se equivocaron al denominar a Pasto como ‘el lugar para la fiesta’; en enero se transforma en una fantasía de color, arte y música

El Carnaval de Negros y Blancos, reconocido como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, es la máxima expresión de la cultura y el talento de los pastusos. Comienza el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes y se extiende hasta el 7 de enero con el Carnaval del Cuy.

Cada 31 de diciembre los pastusos despiden el año con la sátira y el humor característico de esta tierra. La ciudad se reúne en el desfile de Años Viejos, un recorrido de motivos elaborados en cartón y papel, que representan los personajes y sucesos que marcaron el año que se va.

El año nuevo llega cargado de fiesta y jolgorio. El 2 de enero, con la Bendición de la Virgen de las Mercedes, arranca la pintoresca celebración. Los niños y niñas son quienes dan la apertura de la festividad con el Carnavalito.

El 3 de enero las calles de Pasto se tiñen de colores para recibir el Canto Andino, un desfile que reúne a más de 5.000 danzantes y músicos que atraviesan de norte a sur la capital nariñense. El 4 de enero, la Familia Castañeda llega con sus divertidas representaciones y atuendos que intensifican la celebración del sur.

El 5 de enero, es un día Negro, pero de fiesta. Todos los invitados se pintan el rostro de cosmético negro, recordando aquella fecha cuando los españoles concedieron un día de libertad a sus esclavos. El 6 de enero es el día magno, donde los artesanos lucen las más espléndidas obras de arte. Inmensas carrozas, elaboradas por experimentados maestros, se convierten en un banquete para propios y turistas que llegan a Pasto.

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