Por vender carne de pato pisingo capturan a mujer en María La Baja, Bolívar

Alias “La Cuello Sucio”, fue sorprendida cuando caminaba con 48 patos pisingos que eran transportadas en un recipiente plástico

La Policía Nacional en el Departamento de Bolívar, realizó en la últimas horas la captura de una persona por el delito de ilícito aprovechamiento de los recursos naturales renovables, en momentos en que se disponía a comercializar 18 kilos de carne de pisingo para un total de 48 aves muertas, que hacen parte de la biodiversidad colombiana protegida por la legislación ambiental.

El procedimiento de captura se llevó a cabo por parte de efectivos del Grupo de Policía ambiental y ecológico, quienes se encontraban realizando planes de control al tráfico ilegal de biodiversidad en la vía transversal de los Montes de María en el sector conocido como El 28.

La mujer conocida en las calles de María la Baja como “La Cuello Sucio”, de 38 años de edad, fue sorprendida por parte de los uniformados, cuando caminaba campante por la plaza principal de María la Baja, con 48 especies de la fauna silvestre de nombre “Pato Pisingo”, que eran transportadas en un recipiente plástico, cubierto con una bolsa de color negro para no levantar sospechas de las autoridades.

Esta mujer no contaba con el permiso de la autoridad ambiental para su transporte o comercialización. Posteriormente fue trasladada ante la Fiscalía Local 65 de Turbaco (Bolívar), a la espera de que se resuelva su situación judicial por el delito de ilícito aprovechamiento de los recursos naturales renovables.

Por su parte, las especies incautadas fueron dejadas a disposición de la secretaria de salud municipal de María la Baja.

Según las autoridades, el alto costo ecológico que hay de tras de la “comida de monte”, en la región caribeña en manos de personas inescrupulosas es cada día más irrisorio. La caza de pato pisingo para posteriormente venderlo por $20 mil pesos en las plazas de mercado va en aumento. Sin embargo, esos valores económicos no son nada comparado con el valor ecológico que tiene cada especie según su grado de amenaza, de acuerdo a tasas establecidas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

 

 

Cargando