Restitución masiva de predios en guacamayas, finalmente se cumplió

Doce familias que habían abandonado la zona por amenazas de los paramilitares, hoy quien vivir tranquilos y morir de viejos en sus tierras

Después de tantos años de proceso, dilataciones y aplazamientos, doce familias recibieron de manera física sus predios. La Vereda Guacamayas de Turbo queda a tres horas en carro desde los municipios de Apartadó, la vía en temporada seca es difícil, durante las lluvias se convierte casi imposible de transitar. Ese camino pantanoso tuvieron que recorrer las familias beneficiadas, pero no importó la lluvia, igual asistieron con una sonrisa, por que recibían de manera oficial el título de sus tierras, de las que nunca debieron salir explicaron, pero la violencia los obligó a hacerlo 20 años atrás.

Uno de ellos es el señor, Manuel Antonio Días Vargas, de 83 años y quien abandonó la zona en el año 1997 por presiones del bloque Bananero de las Autodefensas. La frase común en intimidatoria en la época era,“venden o les compran a las viudas”. En ese momento vivían de la ganadería propia y la agricultura, hoy por sus años, solo dicen que puede arrendar el pasto para el ganando de otros, con ese dinero hoy subsisten.

“Eso fue en el año 97 cuando me toco salir de aquí forzado. Los paramilitares me dieron un plazo de ocho días para vender, luego llegaron y me amenazaron y me toco vender. Después me fui para Necoclí a trabajar en cualquier cosa, pero ya no me dan trabajo porque estoy muy viejo”, explicó el señor días Vargas.

La diligencia se cumplió bajo un fuerte aguacero que inundó granes extensiones de potreros, incluso la vía de acceso desde Apartadó se perdió en algunos tramos, pero eso no fue impedimento para cumplir la cita. La policía y el ejército escoltaron la comitiva que inició su recorrido a las 4 de la mañana por razones de seguridad.

Doña María Candelaria Días de Páez, una señora vigorosa de aspecto saludable, de 80 años aproximadamente, lamentó que su esposo hubiera fallecido hace apenas un poco más de un mes y no pudiera compartir esa alegría que hoy le genera la resituación de sus más de cien hectáreas. Explicó también, que cuando les tocó abandonar la zona se fueron para Turbo, donde como dice ella, malvivieron durante casi dos décadas.

“Muy contenta, bajo la lluvia y todo pero valió la pena. Mire nosotros nos fuimos para Turbo, allá vivimos, pero nos tocó mal vivir con lo que nos podíamos conseguir y esto nos da otra calidad de vida a todos”, contó la señora Candelaria.

El Juzgado primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Quibdó, le solicitó al gobierno nacional, a los departamentales como Chocó y Antioquia, además, de las alcaldías de Turbo y Riosucio; garantizar la seguridad de quienes hoy recibieron las matrículas inmobiliarias para que no sean amenazadas ni despojadas nuevamente.

Con esto se concluye una restitución histórica y masiva de los predios de Guacamayas, debido a los obstáculos que tuvieron que sortear los abogados de las víctimas, con varias apelaciones hasta que finalmente la Corte Constitucional les dio la razón, fueron obligados a abandonar sus tierras.

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