Las tardes de Gabo en la Plaza de San Nicolás de Barranquilla

Aquí escribió algunas páginas de sus libros

Fue entre los años 1949 y 1950, donde Gabriel García Márquez trabajó en el diario El Heraldo de Barranquilla, y residía en un edificio llamado “Rascacielos”, al lado de la Plaza de San Nicolás, en el centro de la ciudad.

Gabo cada vez que iba y regresaba del diario El Heraldo tenía que caminar por la Plaza de San Nicolás, lugar donde todas las tardes aprovechaba para saludar a los comerciantes de ese entonces.

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"Él era un hombre muy amigable, hablaba con todos, incluso, compartió con algunos árabes que se encontraban en ese lugar que era el epicentro de la actividad comercial de la ciudad”, dice el investigador cultural Álvaro Suescún.

Dice Suescún que, Gabo, aprovechaba sus tardes bajo los faroles de la Plaza de San Nicolás para realizar varios escritos, entre esos, varias páginas de dos de sus libros: La Casa y La Hojarasca. La primera terminó siendo Cien Años de Soledad.

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“A Gabo le gustaba asomarse por un balcón desde el edificio Rascacielos para mirar la ciudad y la plaza”, dice Suescún.

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