Líderes del Alto San Jorge que transforman sus comunidades

Yonahira Pertuz y Mónica Oyola se destacan por ser lideresas eficientes que generan convocatoria y unidad para el desarrollo sostenible.

Dos mujeres del mismo origen humilde, educadas con esfuerzo y enormes dificultades, en un entorno difícil y de incertidumbre, pero con una pasión notable por servir y ser útiles para la comunidad, se destacan en la región por ser lideresas eficientes que generan convocatoria y unidad para el empoderamiento de un desarrollo sostenible. Ellas, con el acompañamiento de Cerro Matoso, son responsables de la transformación de cada una de sus comunidades. Su gestión se ve reflejada en mejores condiciones de vida.

Una mujer que cambió la cultura ambiental de su comunidad: ejemplo de liderazgo

La vida en el corregimiento de Torno Rojo, Puerto Libertador, se ha transformado a través del proyecto “Torno Rojo Limpio y Saludable” que lidera la Promotora Ambiental, Yonahira Pertuz, con el acompañamiento de Cerro Matoso.

La comunidad beneficiada está integrada por indígenas y campesinos que viven en la zona. Son 178 hogares adscritos a la Junta de Acción Comunal y 144 del Cabildo Indígena. En total son 1257 habitantes que han visto cómo el entorno de sus casas, áreas sociales, vías de acceso, fuentes hídricas están más limpias y libres de desperdicios, además son testigos de una nueva cultura de convivencia.

Desde 2016 que comenzó la estrategia, se han eliminado tres botaderos a cielo abierto que estaban a cielo abierto, se han recolectado 22 toneladas de basura, se han sensibilizado 800 personas y ya hay 40 líderes ambientales entre jóvenes y adultos formados en temas sobre elaboración de abono orgánico, reproducción de plantas ornamentales, control de maleza y vivero transitorio.

Cerro Matoso ha apoyado en la conformación y fortalecimiento de un grupo juvenil ambiental de la institución educativa para realizar procesos de educación ambiental y de recuperación de espacios escolares y comunitarios. Y ha promovido charlas casa a casa a 322 hogares para sensibilizar a la población en la importancia de manejar los residuos sólidos y cuidar el espacio público.

“Hoy estoy orgullosa de ser líder en el proyecto Torno Rojo Limpio y Saludable. La fe me fortalece en cosas imposibles, donde muchos líderes lo han visto difícil; gracias a esa fe hoy tenemos este proyecto hecho realidad; esto permitirá que las generaciones sigan trabajando por el embellecimiento de nuestro corregimiento. Mi sueño es ver un Torno Rojo diferente, que todas las comunidades vecinas vean nuestras buenas labores ambientales y quieran hacer lo mismo con sus habitantes, es una tarea difícil, pero lo hago con mucho amor, porque sé que con la ayuda de Cerro Matoso hemos podido capacitarnos para mirar hacia el futuro y saber que todo es posible cuando le metemos ganas”, enfatiza esta mujer sencilla de la región que no oculta su pasión por el rol que está desempeñando.

Las malas prácticas de hace algunos años generaban vertimientos directamente en los ríos San Pedro y San Jorge de aguas residuales y basuras, la existencia de botaderos de basura a cielo abierto, zonas verdes invadidas por la maleza, plantación de árboles sin el debido mantenimiento preventivo, desechos en calles y canales sin ningún control, provocando taponamientos e inundaciones en temporadas de lluvia. Buscando solucionar esta problemática, un grupo de mujeres, auspiciadas por Cerro Matoso, se formaron en el SENA como Técnicos en Manejo Ambiental y se empoderaron de la iniciativa con el liderazgo de Yonahira Pertuz.

La Fundación Cerro Matoso hace parte del equipo asesor para apoyar el cumplimiento de los objetivos del proyecto.

La mujer que lideró el cambio para enfrentar las dificultades en la Junta de Acción Comunal de Centro América, Mónica Oyola, líder natural del Alto San Jorge

El corregimiento de Centro América, de Puerto Libertador, no es un caserío más en el Alto San Jorge, es un referente regional de crecimiento, innovación, orden, empoderamiento y trabajo en comunidad. Estos reconocimientos se han logrado gracias al empuje, pasión, determinación y coraje de la presidenta de la Junta de Acción Comunal, Mónica Oyola Pérez.

Oriunda del municipio, no solo es madre de familia, sino que es una líder natural con capacidad de gestionar múltiples iniciativas por su compromiso con la comunidad a la que no le ha fallado. Además, es una mujer de avanzada porque comparte sus conocimientos, enseña, delega y confía en su equipo.

“Me he formado como Técnico en Minería a cielo abierto y Manejo Ambiental buscando mi superación profesional, estoy convencida de que cuando se logran conocimientos, se hace difícil lanzar juicios sin tener certeza de lo que sucede en realidad; en los diferentes procesos que lidero pongo a consideración mis conocimientos, esto en la búsqueda de concientizar un poco a la población, que si trabajamos o estrechamos relaciones con las empresas mineras y el Estado podríamos ver a corto plazo el cambio social que anhelamos”, asegura la líder Oyola Pérez.

Esta mujer reconocida por su capacidad de liderazgo es una aliada incondicional de Cerro Matoso y, gracias a sus convicciones de la importancia del Diálogo Social y de la armonía necesaria para la convivencia, ha logrado consolidar un relacionamiento muy productivo con la minera.

Cerro Matoso ha intervenido directamente en el corregimiento a través de estrategias de fortalecimiento a la Junta de Acción Comunal, de educación a sus líderes y habitantes en general, en la sensibilización de la comunidad de empoderarse de proyectos que les generan ingresos y mejoren la calidad de vida. En Centro América conviven familias rurales e indígenas.

Actualmente la comunidad campesina está volcada en sacar adelante diferentes proyectos productivos que se proyectan en el futuro como alternativas eficientes para lograr la sostenibilidad y avanzar en el desarrollo de esa población que supera los 500 habitantes.

“Dentro de este proceso, se dio a conocer la carencia de tierra para la ejecución de unas iniciativas empresariales, por lo que se solicitó a la empresa Cerro Matoso, un lote de terreno en calidad de préstamo y esta solicitud fue aceptada, viabilizando aún más el modelo de negocio”, narra Mónica Oyola.

Se destacan entre los proyectos de autogestión: Levante, producción y comercialización del producto de seis mil gallinas ponedoras. Siembra de 25 hectáreas de arroz mecanizado con semilla certificada, teniendo en cuenta la garantía de la seguridad alimentaria, asignando un porcentaje del 20% del producto final a las 47 familias beneficiarias. Producir carne de ganado vacuno, asegurando la asistencia técnica, cumpliendo con los estándares para la conservación de esta especie, del suelo y la fuente hídrica aledaña. Sembrar seis mil colinos de piña oro miel, con capacitación y acompañamiento de un experto en el tema durante el ciclo que se requiera.

La dinámica social, laboral y emprendedora de la comunidad de Centro América es diferente por este ejemplo de Mónica Oyola. Por su tenacidad y fervor, ella fue postulada al Galardón Huellas, categoría Huella embajadora comunitaria, exaltación promovida por la Asociación Colombiana de Minería y Relianz, en la que resultó finalista.

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