Rector del Liceo Francés sacó a sus hijos del colegio por acoso escolar

A través de una carta, la esposa del rector aseguró que sus hijos estaban siendo acosados de una manera agresiva.

El Liceo Francés es uno de los colegios más reconocidos de Bogotá. Su rector, Marc Cabalé y su familia han vivido una situación sorpresiva e irónica, al punto de ocasionar una tendencia sobre este caso de "Bullying" en la institución.

A Marc Cabalé, le tocó sacar a sus hijos del colegio que él mismo dirige a raíz de agresiones y señalamientos verbales que han recibido por sus compañeros en el instituto.

La decisión se conoció a través de una carta que envió su esposa y Consejera Principal de Educación de la Agencia para la Enseñanza del Francés, Florence Cabalé, a los padres de familia.

En la carta, la consejera advierte que sus hijos estaban siendo acosados de manera cada vez más agresiva y que sus cargos no les permitían protegerlos como a cualquier otro estudiante.

“Desde hace dos meses, uno de mis hijos ha sido acosado de manera cada vez más agresiva, rechazado por un número importante de alumnos de su nivel con una marcada intención de hacerle daño. Nuestra posición como Rector y como CPE, no nos permite protegerlos como a cualquier otro estudiante, sobretodo ante algunos padres que tienen una actitud inaceptable con respecto al funcionamiento del establecimiento.”, dice la carta.

Además, en el documento, la madre reprocha a un grupo de padres de familia que los han atacado con calumnias solo por el hecho de tratar de llevar a los alumnos al cumplimiento del Reglamento Interno y las reglas básicas de la vida en común.

Finalmente, en la carta, Cabalé, señala: “Las redes sociales permiten ampliar y deformar la realidad hasta llegar a escritos que son realmente inaceptables, pero que nacen del delirio de estos medios de la no-comunicación”.

Caracol radio ha intentado comunicarse con el recto del Liceo Francés, pero hasta el momento no ha sido posible.

Carta de Florence Cabalé:

Queridos Padres de familia,

Deseo agradecer el apoyo que he recibido por parte del Consejo de Administración, la Asociación de Ex Alumnos, los padres del Consejo de Establecimiento, el personal, y las más de 400 cartas de reconocimiento y de apoyo de los padres, del personal del establecimiento y de los alumnos.

El hostigamiento y las agresiones verbales hacia los hijos del rector a menudo están presentes, pero fueron manejables en casa, ya sea en este establecimiento o en otros entornos. Desde hace dos meses, uno de mis hijos ha sido acosado de manera cada vez más agresiva, rechazado por un número importante de alumnos de su nivel con una marcada intención de hacerle daño. Nuestra posición como Rector y como CPE, no nos permite protegerlos como a cualquier otro estudiante, sobretodo ante algunos padres que tienen una actitud inaceptable con respecto al funcionamiento del establecimiento.

De hecho, lo que he recibido por parte de un grupo de padres y de alumnos, son calumnias y una gran aversión que yo nunca antes había conocido en otros colegios, solo por el hecho de tratar de llevar a los alumnos al cumplimiento del Reglamento Interno y las reglas básicas de la vida en común. Las redes sociales permiten ampliar y deformar la realidad hasta llegar a escritos que son realmente inaceptables, pero que nacen del delirio de estos medios de la no-comunicación. Desafortunadamente, permiten la manipulación de los individuos. Lo que hacen estos padres es también parte de la fuente del acoso sufrido por mis hijos. 

Mi trabajo consiste en acompañar a los alumnos que tienen dificultades en su vida, que no les permiten trabajar en buenas condiciones, con el fin de llevarlos de la mejor manera posible hacia una positiva disposición en la continuación de sus estudios. De igual manera hay que hacer respetar el reglamento Interno, que no fue ni escrito ni votado por mí. Invito a los padres y alumnos a que lo lean con detenimiento. Muchos olvidan que también se aplica a ellos y que no hay excepciones. Todos estamos de acuerdo en que educar a nuestros hijos es lo mejor.

Yo soy una profesional, titular del Ministerio de Educación Francés, jamás en mi vida maltraté a un alumno. El maltrato es tan opuesto a mi función que no puede tener sentido. Doy consejos a los alumnos, les recuerdo el Reglamento Interno, con autoridad, con comprensión, pero siempre con el propósito de educar. Desde hace más de treinta años, ayudo a los padres ante situaciones complejas, como el consumo de psicóticos, rechazo de la tendencia sexual de su hijo, embarazos no deseados, fallecimientos, discapacidades…. Me involucro en la problemática de las familias que me encanta acompañar para dar lo mejor al entorno de sus hijos. Siempre es una gran satisfacción verlos continuar sus estudios dentro de las mejores condiciones. 

Mi esposo es el Rector. Lo he acompañado sin trabajar, desde hace 10 años en cada uno de sus puestos. Este año fui contratada por el director de la Agencia para la Enseñanza del Francés en el Extranjero como Consejera Principal de Educación, después de dos comisiones paritarias en presencia de los representantes sindicales, fueron quienes unánimente votaron por mi candidatura. Como mujer, encuentro injusto justificar mi contrato, pero este ha sido cuestionado y así debo hacerlo. 

Frente a la situación que han vivido mis hijos, decidimos con mi esposo sacarlos del colegio para protegerlos y con el fin de que el Rector pueda tomar las acciones necesarias previstas en el Reglamento Interno, sin exponerlos. Estoy muy afectada, no solo por lo que han tenido que vivir mis hijos, sino por el hecho de haber interrumpido mi trabajo en el colegio, el cual me apasiona. Sé muy bien todo lo que había hecho y todo lo que estaba por hacer. Lo lamento enormemente, lo siento por todos los padres y abuelos con los que me había comprometido para trabajar con sus hijos y nietos. Tenía un proyecto que me ilusionaba, el acercamiento de nuestros alumnos con las tribus indígenas de nuestro bello país Colombia. Este nos hubiera permitido trabajar la lengua, la cultura, el arte, las costumbres, los efectos de la guerra, las culturas ilegales, todas las dimensiones sociales como también la protección de la biodiversidad y la toma de conciencia sobre la necesidad de proteger el patrimonio, las personas y su entorno. Realmente lamento dejar este proyecto suspendido en el vacío.

De igual manera estoy muy triste y afectada al ver como exalumnos y padres colombianos se sienten muy mal ante la situación que se presentó en el colegio y en su país. Puedo asegurarles que lo que recordaré de Colombia será su apoyo, sus escritos, su inteligencia y sus reacciones ante esta injusta situación y el deseo declarado de hacer respetar las reglas. El Liceo Francés es un gran establecimiento dentro de nuestra red AEFE y estoy segura de que puede aprovechar esta situación para ser aún mejor, mejorar la inclusión, la convivencia y formar cada día con mayor éxito a nuestros alumnos.

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