Ciudades

El mar, el mejor amigo de Tierrabomba, que hoy amenaza con arrasarla

Las obras de protección costera están suspendidas desde agosto de 2016 y tienen apenas un 27% de avance. Informe especial de Caracol Radio.

(Caracol Radio)

Cartagena de Indias

Por: Luis Fernando Anaya - Caracol Radio Cartagena

El mar Caribe, que a lo largo de la historia ha sido el mejor amigo de los nativos de la isla de Tierrabomba, a diez minutos de Cartagena, y que les ha dado durante toda la vida su sustento y su alimento, hoy se convierte en su peor enemigo, y amenaza con quitarles sus casas, sus calles, su pueblo.

Por eso, cada día que pasa sin que se terminen las obras de protección costera para la isla, los nativos y residentes tienen más miedo de que el mar se termine de tragar el pueblo. El macroproyecto para la prevención del fenómeno de erosión en la isla Tierra Bomba fue adjudicado durante la administración de Dionisio Vélez, en marzo de 2015, con un plazo de 18 meses, y un costo de 25.281 millones de pesos.

Las obras están suspendidas desde agosto de 2016, según los residentes, y de acuerdo al informe de la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República, apenas llegaron a un avance del 28,57%.

La empresa de ingeniería encargada de la ejecución de las obras es RAHS Ingeniería S.A.S., con la interventoría de AFA Consultores y Constructores. Se entregó el 55 % de los recursos por parte del Distrito, pero el proyecto presenta suspensión de obras por cambios en las especificaciones de diseño, la medida fue levantada por la autoridad ambiental pero la entidad ejecutora no ha reiniciado obras.

Según Gabriel Cifuentes, secretario de transparencia, la obra ha tenido problemas en la ejecución que ha sido parcial para la asignación de los recursos entre la alcaldía de Cartagena y la gobernación de Bolívar, que han hecho lento el proceso desde hace dos administraciones.

“Mientras que se toman su tiempo legalizando la documentación, el mar sigue llevándose casas y tumbando calles, y la gente sigue con temor. El mismo mar que nos da el sustento, es el mismo que lamentablemente está acabando con nuestra tierra, nuestras casas”, afirma José Javier Moncaris, miembro del Consejo Comunitario de Tierrabomba.

Las obras comprendían ocho espolones y siete rompeolas, según Moncaris, pero solo construyeron dos rompeolas y dos espolones. “El contratista dice que está dispuesto a trabajar pero está esperando que la Alcaldía dé las órdenes. La ANLA hizo una inspección y se dieron cuenta que el rompeolas que más nos ha beneficiado, no estaba licenciado, y pidió que suspendieran las obras para revisar la documentación”, sostiene.

Y es que ese rompeolas, según los habitantes, no estaba en los diseños realizados por la Universidad de Cartagena. Pero ellos, conocedores de su mar, le exigieron al contratista realizarlo y hoy, dicen, es el que más efectivo ha sido para contener la fuerza del mar.

Pero también aducen que, por no consultar y seguir recomendaciones de la comunidad, los demás rompeolas y espolones construidos han causado más problemas de los que había. “El remedio fue más grave que la enfermedad, porque el espolón del pozo quedó mal ubicado. Perdimos nuestro pozo, donde sacábamos agua dulce, desde que lo instalaron, sin seguir nuestras sugerencias. Lo mismo pasó con el cementerio, instalaron el espolón donde decían los planos y no la comunidad, y el cementerio se fue al agua”, explica Moncaris.

Esta teoría la respalda Yoandry González Padilla, quien con 25 años, es lanchero y líder de la comunidad. “Llevábamos muchos años esperando que llegara este momento, pero no nos ha convenido porque nos hicieron un trabajo mal hecho que está perjudicando más casas. Antes de instalar este espolón, al cementerio jamás se metió el mar, y pero ahora los muertos que vienen a descansar en paz, terminan ahogándose en el mar”, describe. El cementerio de Tierrabomba es, tal vez, el símbolo más fuerte de la erosión costera que los afecta.

El mar que se traga al pueblo

De acuerdo un censo del consejo comunitario de Tierrabomba, más de 250 casas han colapsado por los efectos de las fuertes olas y la erosión. “Nosotros paramos nuestras lanchas en la orilla del mar, y a veces nos toca subirlas más porque cuando sube la marea, se nos lleva las embarcaciones”, explica González Padilla.

Este lanchero recuerda espacios que disfrutó en su infancia y que ya no están, que el mar arrasó. “Yo alcancé a ver una calle larga y ancha que iba hasta el pozo de agua dulce. Ahora hay que darse la vuelta para ir al pozo, porque el mar se tragó la calle. Frente a la casa de mi abuela había una playa donde jugábamos fútbol y nos bañábamos, y hoy solo quedan los cimientos de las casas que se han ido al mar”, relata con nostalgia.

Una historia similar cuenta Delimiro Contreras, habitante y comerciante de Punta Arena, comunidad asentada más hacia el sur de la isla de Tierrabomba. Dice que sus casas se han mantenido gracias a trabajos de protección artesanales que han realizado los vecinos, pero que esto no es suficiente.

“Cuando la marea crece, el mar entra por las puertas de nuestras casas y salen por el patio. El mar ha ganado más de 150 metros de tierra firma, aunque no lo crean. En esta calle cruzaba el carro de la electrificadora, y ahora no puede cruzar ni una persona en bicicleta”, asevera Contreras.

En Punta Arenas, hasta los postes de la energía tuvieron que ser reubicados porque el mar se los tragó. La subestación de energía que alimenta a la isla, que antes estaba en tierra firme, hoy ya es bañada por las aguas.

El olvido, común denominador

“Estamos a solo 1.800 metros de Cartagena, pero estamos totalmente olvidados”, dice Ana Díaz, líder comunitaria de Punta Arena, quien con megáfono en mano intenta persuadir a los residentes de luchar por sus derechos.

“Desde el 2005 venimos haciéndole seguimiento a esto, y no vemos los resultados. Esto es dramático porque estamos perdiendo nuestro territorio, y nos vamos a quedar sin donde vivir. El mar socava los cimientos y se caen las casas. Hay ancianos de más de ochenta años cuyas casas están a punto de caer. Aquí en Punta Arena no han trabajado, y todo está por hacer”, afirma esta mujer, con quien coinciden varios habitantes de la isla. El olvido es el común denominador.

“Estamos cansados de tanta mentira y tanto cuento”, afirma vehementemente Wilfrido Martínez, quien ha vivido todos sus 65 años en Tierrabomba. “Nos tienen abandonados y nosotros seguimos con miedo. Hemos pensado volver a protestar y bloquear el canal de acceso de la bahía de Cartagena para ver si nos ponen atención”.

Y es que hace una semana, nativos y residentes se tomaron el sector turístico de Bocagrande y el Centro Histórico, causando que el tráfico y el sistema integrado de transporte masivo colapsaran por cerca de dos horas. La petición era una sola: protección costera.

Después de esa protesta, hubo una mesa de trabajo en la Alcaldía de Cartagena entre el mandatario distrital encargado, Sergio Londoño Zurek, los nativos y el Secretario de Transparencia de la Presidencia de la República.

Se necesitan 5.900 millones de pesos adicionales para el reinicio y la culminación de la obra: 5.000 provenientes de regalías y 900 que pondrá el Distrito de Cartagena. Estos recursos para el proyecto debe ser aprobado en un OCAD que se realizará en marzo, y así las obras podrían reiniciarse en mayo próximo.

“Queremos que se nos garantice que la fecha que se pactó para el reinicio de las obras, a finales del mes de mayo, se cumpla por parte de la Alcaldía de Cartagena”, exige Wilman Herrera Imitola, abogado y líder de la zona insular de Cartagena. “Cartagena tiene una responsabilidad indelegable con la comunidad de la zona insular, que es garantizar su protección costera. La ANLA ya dio el visto bueno y dependemos de la voluntad del distrito”, concluyó el jurista.

FICHA TÉCNICA

Nombre del proyecto:

Prevención del fenómeno de erosión en la isla Tierra Bomba

Cuando se adjudicó:

16 de marzo de 2015

Plazo de ejecución:

18 meses

Atraso de las obras:

Las obras debían ser entregadas en septiembre de 2016, pero en agosto de ese año se suspendieron, con solo el 28,57% de ejecución.

Nueva fecha de entrega:

La secretaría de transparencia de Presidencia y la Alcaldía de Cartagena pactaron un nuevo cronograma la semana anterior, y las obras deberían iniciarse en mayo. No hay nueva fecha de entrega aún.

Costo inicial de la obra:

25.281 millones de pesos.

Sobrecosto de la obra:

Se necesitan 5.900 millones de pesos más para el reinicio de obras (5.000 serán de regalías y 900 del Distrito de Cartagena).

Qué gobierno y qué entidad lo adjudicó:

La Alcaldía de Cartagena, en 2015, en la administración de Dionisio Fernando Vélez Trujillo.

Quien es el contratista beneficiado:

RAHS Ingeniería S.A.S., cuyo representante legal es Juan Buitrago Cortés.

Forma de adjudicación:

Licitación pública.

Quien es el interventor:

AFA Consultores y Constructores, representante legal Mayron Vergel Armenta.

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