30 DE JULIO

"Hay que oler a oveja": padre José Gabriel Gómez Díaz

Un sacerdote jesuita es el párroco de Santa María de los Ángeles, del Café Madrid. En el Personaje de la Semana habló de cómo entender la proliferación de nuevas iglesias cristianas en la región.

"Hay que dejar las cosas mejor de lo que las encontramos" asegura el sacerdote jesuita José Gabriel Gómez Díaz, un religioso de vanguardia que de la iglesia del Sagrado Corazón, conocida en Bucaramanga como San Pedro, pasó al Café Madrid, al norte de la ciudad.

En el Personaje de la Semana, "Chelo", como le dicen en su casa, es hijo de padres de Zapatoca, Santander, un pueblo al que va porque allí el tiempo parece detenerse. Una vez se ordenó, fue enviado a Barrancabermeja, en una época de gran convulsión por la presencia de guerrilla y paramilitares. A pesar de ese hecho y situaciones como la masacre del 26 de mayo, dice que pasó muy bien durante los 5 años que estuvo en el puerto.

Ha trasegado por varias ciudades del país, como Barranquilla y Medellín. Volvió a Bucaramanga a ser el párroco de la iglesia de San Pedro, en el sector de Sotomayor. Ahora, desde una de las zonas más pobres de la ciudad, el Café Madrid dice que la gente no eligió vivir allí.

En la mañana de este domingo, el sacerdote jesuita pondera la sencillez del papa Francisco y se declara un convencido de la necesidad de trascender lo religioso para llegar al plano de los espiritual. 

Cargando